Cuidado de la piel en verano: cómo usar el protector solar y accesorios para protegerse de los rayos UV
Consejos de dermatólogas para prevenir el cáncer de piel y reducir la exposición a los rayos ultravioletas. ¿Cuándo conviene consultar a un profesional?
El mes de enero marca la llegada de las altas temperaturas al país y el inicio de la temporada de vacaciones. En estos días de calor, se suele estar más expuestos al sol y a los peligrosos rayos ultravioletas. Ante este contexto, dermatólogos brindaron una serie de recomendaciones para transitar este período sin arriesgar o lastimar el órgano más grande de nuestro cuerpo, la piel.
El uso correcto de protector solar diariamente como así también la protección con ropa adecuada, sombreros y lentes de sol son algunas de las claves para el cuidado esencial de la piel durante el verano.
“Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de tomar sol es hacerlo en horas adecuadas, cuando la exposición a los rayos UV no sea nociva para nuestra piel. Se recomienda reducir el tiempo total de permanencia bajo el sol, y sobre todo evitar la exposición entre las 11 y las 16 horas, que es cuando el sol está más fuerte”, explica la doctora Graciela Manzur (M.N. 63.141), jefa de la División Dermatología del Hospital de Clínicas de la UBA.
La exposición a la radiación UV sigue siendo "el factor de riesgo más importante para el cáncer de piel y factores relacionados con el cambio climático pueden contribuir al aumento de casos", aclara la especialista.
“Los fototipos bajos (piel clara) son más propensos a desarrollar carcinomas basocelulares y espinocelulares, así como melanomas cutáneos. Sin embargo, las personas de tonos de piel más oscuros, aunque presentan tasas más bajas de cáncer cutáneo, aún pueden sufrir melanomas en áreas no expuestas comúnmente al sol”, comenta Manzur.
El cáncer de piel no discrimina por edad, aunque es más prevalente en personas mayores. Las mujeres tienen una ligera prevalencia antes de los 50 años, pero después de esa edad, los hombres son más afectados, posiblemente debido a las diferencias en la exposición a los rayos UV relacionada con la recreación y el trabajo.
Según un estudio de la Sociedad Argentina de Dermatología, diariamente se protegen del sol sólo el 20% de los hombres y el 33% de las mujeres, mientras que el 72% de las mujeres usan protector solar y solo el 53% de los hombres lo hacen.
La clave para la prevención radica en la fotoprotección, que incluye medidas físicas, tópicas y sistémicas. La ropa, los sombreros, las gafas de sol y la sombra son esenciales como métodos de protección física. Los lentes de sol deben bloquear el 99% de la radiación UVA y B.
Uso correcto del protector solarLos especialistas advirtieron que, si bien los protectores solares son ampliamente utilizados, su aplicación adecuada y frecuente "puede ser costosa". Lo más importante es usar productos de amplio espectro, lo que significa que tienen cobertura para ambos tipos de rayos ultravioleta A y B, lo que debe estar especificado en la etiqueta.
En la actualidad "existen protectores solares con texturas muy variadas para elegir según el gusto y la actividad de cada persona: gel, crema, emulsiones en base acuosa, spray, polvo, bruma, barra para uso en párpados y labios", detalla la doctora Virginia Mariana González (M.N. 9.5870), coordinadora de la Sección de Dermatología Oncológica y Dermatoscopia Servicio de Dermatología Hospital Alemán
“Para un uso correcto de un protector solar, debemos aplicarlo media hora antes de salir al sol, y preferentemente en la casa, antes de ir a la playa o la pileta. La piel debe estar seca y se debe usar cantidades generosas del producto, y reaplicar cada dos horas como mínimo", asegura Manzur.
"Aunque el protector solar diga que es a prueba de agua, con el uso de las toallas para secarse y el correr de las horas va perdiendo capacidad para protegernos del sol, por eso lo ideal es ponerse cada dos horas”, señala la dermatóloga y luego agrega: "Se estima que un factor de protección solar (FPS) mayor a 50 es necesario para disminuir la tasa de carcinogénesis en la piel blanca".
Por su parte, González advierte que "si la persona presenta otros problemas cutáneos previos, debe consultar con un dermatólogo acerca de qué factor usar y si es conveniente la exposición a pesar de utilizar el factor más alto".
Tampoco hay que reducir el factor del protector solar a lo largo del tiempo. "Estar más bronceado no implica que ya no se necesite protección, sino lo contrario. La piel bronceada ya sufrió daño, y hay que seguir cuidándola", añade la médica.
Con respecto a los autobronceantes, la especialista comenta que son una alternativa segura al bronceado solar o artificial, pero no ofrecen protección contra la radiación ultravioleta.
Además, las especialistas destacan la importancia del examen periódico para detectar lesiones sospechosas. “La prevención del cáncer de piel es una tarea colectiva que requiere la participación activa de la sociedad y medidas integrales de cuidado y concientización”, apunta Manzur. "La evaluación clínica y dermatoscopia de las lesiones es vital para detectar cambios tempranos y tratar el cáncer de piel en sus primeras etapas” remarca.
Rayos ultravioletas más peligrososLos rayos ultravioleta (RUV) provenientes del sol pero también de fuentes artificiales como las “camas solares”, producen cambios acumulativos y progresivos en la piel. El sol emite dos tipos de rayos ultravioleta, ambos perjudiciales para la piel: los UVB y los UVA. Los UVB son más intensos entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, horario en el que se recomienda , en lo posible no exponerse al sol, incluso con protector.
Por otra parte, los UVA son altos durante todo el día. Es importante destacar que estos rayos son nocivos a lo largo de todo el año y que atraviesan vidrios, es decir que si una persona pasa mucho tiempo detrás de un ventanal o manejando un vehículo, también debe utilizar protector solar.
- Los menores de un año no deben exponerse al sol de forma deliberada. A partir de los 6 meses, para exposiciones cortas que no puedan evitarse, se puede colocar un protector solar especial para niños, en las áreas del cuerpo que no les cubra la ropa.
- Se pueden tomar descansos del sol utilizando una buena sombra: se debe estar bien cubierto, ya que hasta un 50% de la radiación del sol puede traspasar telas finas y cualquier otro material sutil.
- La ropa es uno de los mejores aliados en protección solar: es aconsejable usar prendas con manga larga, pantalones largos y sombreros con ala ancha (más de 10 cm). La ropa blanca es más fresca pero protege menos, mientras que la negra o de otro color oscuro es más calurosa, pero cubre más de los efectos del sol.
- Las nubes y el agua no filtran la radiación: si el día está nublado o se ingresa al mar o a la pileta, de igual forma, se debe cuidar del sol.
En este sentido, la doctora González aclara que "ante enrojecimiento leve, se debe utilizar en gran cantidad algún producto post solar para hidratar y curar la piel. Es muy importante hidratarse con agua y jugos naturales. Es necesario esperar a que la piel esté recuperada para volver a exponerse al sol. Pero si la lesión es más seria, hay que consultar con un especialista".
Es importante recordar que, al menos una vez al año, se deben controlar los lunares y manchas del cuerpo con un dermatólogo. Por último, frente a algún lunar, mancha o lesión nueva diferente al resto o que cambia, o una “herida” que no cura luego de un mes, las expertas advierten que se debe consultar cuanto antes con un especialista.

