Ni Navarro ni Puán: el pueblito casi "fantasma" cerca de Buenos Aires que es ideal para pasar un fin de semana de tranquilidad
Un pueblito bonaerense a poco más de 6 horas de CABA fue clave para la integración de una ciudad hasta 1995, pero quedó con un solo habitante por la pérdida del tren.
Los feriados son una de las fechas más esperadas por millones de argentinos que desean tomarse unos días para realizar una escapada que le permita desconectarse de la rutina y disfrutar de nuevos destinos.
La provincia de Buenos Aires cuenta con importantes destinos de aspecto rural dentro de todo su territorio que son ideales para pasar unos días relajados y rodeados de mucha naturaleza. Uno de los destinos más llamativos es Quiñihual.
Qué se puede hacer en QuiñihualUno de los principales atractivos de este pueblito es la antigua estación de tren que conectaba Buenos Aires con Rosario hasta 1995. Mantiene la estructura que tuvo en ese momento y es clave para conocer la historia de este lugar.
Otro de los sitios imperdibles es visitar la pulpería de Pedro Meier, un almacén centenario que está ubicado en el medio del pueblo, atendido por el único habitante de la zona y que es fundamental para los empleados rurales.
Los amantes del trekking podrán disfrutar de largas caminatas por los caminos rurales, además es un espacio muy importante para poder avistar aves autóctonas y fotografiar el paisaje.
Cómo se puede llegar a QuiñihualLas personas que deseen llegar desde Buenos Aires deberán tomar la Ruta Nacional N.°3 hacia Ruta Nacional N.° 226 en Azul, tras este trayecto tienen que seguir por la Ruta Provincial N.°51 y la Ruta Provincial N.° 76 hasta llegar a destino. Este camino tiene un tramo estimado en 505 kilómetros y que se puede completar en 6 horas y 17 minutos.
Otros de los caminos posibles es tomar la Ruta Provincial N.°2, continuar por la Ruta Provincial N.° 29, luego seguir por la 60, 51 y 76 hasta llegar a Coronel Suárez. Por esto deben realizar 589 kilómetros que puede tomar hasta 7 horas y 40 minutos aproximadamente.

