Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) publicaron una nueva guía en la que brindan recomendaciones para un buen uso del tapaboca que cumplan con su objetivo de protección, que distribuyeron en distintos niveles. 

Nivel de protección segun recomendaciones de CDC:

  1. Los productos de tela holgada ofrecen la menor protección
  2. Los productos de tejidos finos en capas ofrecen más protección
  3. Las mascarillas quirúrgicas desechables bien ajustadas y las KN95 ofrecen aún más protección
  4. Las mascarillas de filtración aprobadas por el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (incluyendo las N95) bien ajustadas ofrecen el mayor nivel de protección

En la Argentina, después de varios meses de trabajo, científicas y científicos del CONICET, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), con el apoyo de la PYME textil Kovi S.R.L. en marzo del año pasado lanzaron un nuevo barbijo ATOM PROTECT N95 PLUS (FFP2), con capacidad filtrante para polvos y gotículas de más del 97 por ciento.

Un nuevo barbijo ATOM PROTECT N95 PLUS (FFP2), con capacidad filtrante para polvos y gotículas de más del por ciento.

Estos barbijos, que superan en capacidad filtrante al modelo original, contienen cuatro capas de protección: una externa semi impermeabilizante que lentifica el ingreso de microgotas; una segunda capa de tela tejida de algodón poliéster con los mismos activos antivirales que el primer modelo de barbijo; un tercer filtro físico de tela no tejida con una capacidad filtrante, certificada por Nelson Labs (un proveedor líder en pruebas de laboratorio ubicado en Estados Unidos), del 97,1 por ciento para polvos a partir de 0,1 µm (micrómetros) y del 99,9% para aerosoles acuosos de cloruro de sodio (esta última medición realizada por el equipo desarrollador); y por último, una capa de tela tejida de algodón poliéster con los mismos activos bactericidas y fungicidas que el modelo Atom Protect original.

Muchos expertos en salud pública llevan meses instando a un cambio por el uso de barbijos que eleven el nivel de protección.

En ese sentido, la doctora Leana Wen, analista médica y profesora visitante de Políticas y Administración de la Salud en la Escuela de Instituto Milken de la Universidad George Washington, en diálogo con CNN, remarcó que “la calidad de estos productos es importante cuando se trata de prevenir una infección que se transmite por el aire y que es tan altamente transmisible", sobre todo ante la circulación de la variante Ómicron, "extremadamente contagiosa", sostuvo.

"En lugares cerrados y con mucha gente, recomiendo encarecidamente que la gente use una mascarilla N95, KN95 o KF94. La N95 es el estándar estadounidense; la KN95 es el estándar chino; la KF94 es el estándar coreano. Todas ellas pueden ser muy eficaces en cuanto a la protección contra la transmisión del COVID-19″, agregó.

En esa línea, la experta sugirió que “se prueben diferentes tipos de mascarillas”. “A alguien le puede parecer que una N95 le aprieta demasiado -sostuvo-, pero que una KN95 está bien. Otros prefieren cómo se siente una KF94. Hay algunas que tienen lazos elásticos en las orejas en lugar de sobre la cabeza, y también hay personas que tienen preferencias en este sentido”, dijo. 

Y añadió: “Si alguien realmente no puede usar una mascarilla de filtración de manera consistente, debería usar una doble mascarilla. Considera la posibilidad de usar una mascarilla quirúrgica de grado médico, y luego poner una de tela bien ajustada y de tejido fino encima”.

Ante la posibilidad de comprar versiones adulteradas de los barbijos desarrollados por organismos científicos. Wen recomendó que en esos casos "hay que comprar mascarillas de fuentes confiables". "Comprar directamente al proveedor”, subrayó Wen.

Al ser consultada sobre la reutilización de los barbijos N95 que genera preocupación en el personal sanitario, la doctora Wen explicó que este tipo de mascarillas puedes reutilizarse.

“El número de veces que se reutilizan depende de su estado y de la frecuencia de uso. Alguien que utiliza las mascarillas de vez en cuando para ir al supermercado puede reutilizar la misma mascarilla durante semanas. Otra persona que la utilice todo el día para trabajar podría tener que cambiarlas cada pocos días”, dijo.

Para la médica, es fundamental utilizar el sentido común para decidir si hay que sustituir una máscara.

No obstante descartó intentar limpiarlas, ya que rociarlas con desinfectante o agua, o calentarlas en el microondas, podría dañarlas irremediablemente.