Calles arboladas y cielos infinitos: el rincón perfecto para disfrutar los vinos argentinos
Un enclave cordillerano que combina tradición vitivinícola, aire puro y escenarios naturales impactantes. Ideal para quienes buscan desconectar, explorar y vivir experiencias auténticas.
Entre montañas imponentes y horizontes despejados, hay destinos que invitan a bajar el ritmo y dejarse sorprender por la naturaleza.
En el corazón de Mendoza, este rincón ofrece una combinación perfecta de aire puro, paisajes únicos y experiencias que despiertan todos los sentidos.
Ideal para una escapada, este lugar se posiciona como uno de los secretos mejor guardados del turismo argentino: viñedos de altura, caminos escénicos y noches estrelladas que convierten cada momento en una postal inolvidable.
Un refugio entre viñas, montañas y atardeceres que enamoran
Tupungato es un departamento ubicado en la provincia de Mendoza, al norte del Valle de Uco. Este destino combina naturaleza imponente, tradición vitivinícola y una identidad cultural marcada por la tranquilidad de sus paisajes y la calidez de su gente.
Se encuentra a unos 80 kilómetros de la capital mendocina y el acceso es sencillo a través de la Ruta Nacional 40 y luego por rutas provinciales como la 86 o la 89, que conducen a distintos puntos de interés. El recorrido ya anticipa la experiencia: caminos rodeados de montañas, fincas y aire puro.
En sus alrededores se ubican otros destinos turísticos destacados como Tunuyán, San Carlos y el resto del Valle de Uco, además de atractivos naturales cercanos que invitan a extender la escapada y explorar más rincones de la región.
Uno de sus mayores encantos es su geografía: dominada por la presencia del imponente Volcán Tupungato, que supera los 6.500 metros de altura, y que se convierte en protagonista del paisaje junto a la cordillera de los Andes. Este entorno lo vuelve ideal para la contemplación y la fotografía.
El paisaje también se disfruta recorriendo sus caminos pintorescos, donde las arboledas cambian de color según la estación. Opciones como el Camino de Los Cerrillos, el Camino de la Carrera o los accesos a distritos rurales permiten descubrir vistas únicas tanto en vehículo como caminando o en bicicleta.
Además, su ritmo pausado y su entorno natural lo convierten en un lugar ideal para desconectar, respirar aire puro y reconectar con lo esencial, lejos del ruido de las grandes ciudades.
El vino es otro gran protagonista. Esta región es reconocida internacionalmente por sus viñedos ubicados a más de 1.200 metros sobre el nivel del mar, lo que da origen a etiquetas intensas y elegantes.
Bodegas boutique y grandes casas vitivinícolas ofrecen degustaciones, recorridos, historias y experiencias gastronómicas con vistas a la cordillera.
La propuesta se completa con actividades como cabalgatas entre viñas, picnics gourmet, caminatas y visitas a cavas subterráneas, donde se puede conocer en detalle el proceso de producción y la identidad de cada etiqueta.
El origen del nombre de Tupungato proviene del vocablo huarpe que significa "mirador de estrellas", una referencia directa a sus cielos limpios.
La actividad de astroturismo crece cada año, ofreciendo experiencias guiadas para observar galaxias, nebulosas y cúmulos estelares lejos de la contaminación lumínica.

