TRUCOS

Los consejos de "La Reina del Huevo": ¿Cuál es la mejor manera de conservarlos y por qué no hay que lavarlos?

En diálgo con Crónica, Jessica compartió información sobre los beneficios de consumir huevo, formas de incorporarlo a la dieta y, en especial, recomendaciones para su correcta conservación.

En un contexto de cambios en los hábitos de consumo, el huevo gana cada vez más protagonismo en la dieta de los argentinos. Así lo aseguró Jessica, popularmente conocida como "La Reina del Huevo", quien en diálogo con Crónica compartió recomendaciones clave sobre sus beneficios, formas de consumo y, sobre todo, su correcta conservación.

Según explicó, el país atraviesa un momento destacado a nivel global en este rubro. "Así se las tiro: Argentina está liderando el consumo per cápita de huevo a nivel mundial. Casi 400 por año", afirmó, al ser consultada por el incremento en la demanda frente a la caída del consumo de carne.

Un alimento clave para empezar el día

La especialista destacó el valor nutricional del huevo, en especial para el desayuno. "Tiene un montón de proteína. El ayuno se rompe con proteína, chicos. No me metan la tostada con mermelada...", opinó.

En esa línea, enumeró distintas formas de preparación: "Por ejemplo, podemos hacer huevitos duros, huevitos poché, huevos revueltos, perfecto todo para resolver desayuno, almuerzo, merienda o cena".

Incluso compartió su propia rutina y broméo: "Hoy desayuné con dos huevos y por eso estoy con esta energía". Y reforzó su postura sobre el valor nutricional: "Es lo más nutritivo... El huevo es el alimento que mayor proteína tiene".

Además, remarcó su importancia para quienes no consumen carne: "Hay que consumir hierro. Y el hierro de la yema del huevo se reabsorbe mucho más rápido, incluso que el de las lentejas".

Huevo blanco o colorado: mitos y verdades

Uno de los debates más comunes gira en torno a las diferencias entre huevos blancos y de color. Jessica fue tajante: "¿Saben que esa pregunta es la pregunta del millón? Pues miren que yo lo repetí 20.000 veces... Vienen de gallinas distintas, sí, son dos razas de gallinas distintas".

Sin embargo, aclaró que no hay diferencias en cuanto a sus nutrientes: "El valor nutricional, spoileo directamente: va a ser el mismo. Le damos de comer exactamente lo mismo a las gallinas, entonces va a ser lo mismo. Es una mentira que el huevo de color es mejor".

Sobre el precio, explicó: "La gallina colorada es una gallina más vagoneta, chicos. Es una gallina que come más y produce menos. El huevo de color es más caro de producir que el blanco, entonces eso se traduce a precios, pero valor nutricional va a ser el mismo".

Eso sí, marcó una diferencia en la cáscara: "El huevo colorado tiene más calcio en la cáscara, atención con eso, entonces generalmente es más difícil de romperlos".

El fenómeno de la doble yema

Otro aspecto que genera curiosidad es el origen de los huevos con doble yema. "¿Ustedes querían doble yema, chicos? ¿Ustedes saben de dónde viene el huevo doble yema? Hay un montón de gente que a veces me tira ‘ay, qué impresión, ¿esto qué es, genética?'", comentó.

Y llevó tranquilidad: "Son gallinas que tienen la postura regularizada. ¿Qué significa? Son gallinas grandes de edad, entonces capaz que empiezan a ponerte un huevito cada cuatro o cinco días con yemita doble, así que es totalmente natural. Me lo comen con seguridad".

Cómo conservarlos correctamente

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la conservación, donde hizo especial énfasis en evitar errores comunes.

"A ver, el huevo, atención con esto, acá me pongo seria por favor: el huevo se conserva en un lugar fresco entre 28 y 30 días, sí. Prohibidísimo total que me pongan los maples de huevos arriba de la heladera. ¿Por qué? Porque es el lugar de más calor, porque es un ‘spa para huevos'. Sube el calor del ambiente, el calor del motor, ahí vas reduciendo la vida útil del huevo", detalló.

También diferenció según la época del año: "Verano, heladera sí o sí, acá no hay debate. La Reina del Huevo dice que va el huevo a la heladera. En julio ponéle que hace frío, los podés tener arriba de la mesada, okay, no va a pasar nada. Lo del horno no, arriba de la heladera jamás".

Y concluyó con una recomendación contundente: "La heladera no solo extiende la vida útil del huevo sino evita que se proliferen las bacterias, así que la heladera es un sí todo el año".

Además, explicitó que tampoco es conveniente lavar los huevos antes de guardarlos, ya que esto elimina la película natural que los protege de bacterias, reduciendo su vida útil.

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