Pánico en Lobería: así atraparon a un puma suelto en pleno centro
El ejemplar deambuló por las calles de la ciudad de la provincia de Buenos Aires, y aún se investiga la procedencia del animal, si es que se trata de un puma silvestre o logró escaparse de una situación de cautiverio.
Los vecinos de la ciudad bonaerense de Lobería transitaron horas de temor e incertidumbre con la presencia de un puma en las calles de la localidad, en la madrugada de ayer, y fue advertido por las cámaras de seguridad del partido por lo que se procedió a la captura del ejemplar.
Tras un arduo trabajo en conjunto con Policías, Bomberos, personal de Tránsito, Defensa Civil y Protección Ciudadana de allí, cerca de las 2 de la madrugada lograron atrapar al puma en las calles Avenida Sarmiento e Italia.
De hecho, en uno de los videos de seguridad que logró viralizarse en las redes sociales muestra como el ejemplar huye sin destino alguno por frente de la municipalidad de Lobería, reconocido por el mausoleo de la estatua del lobo marino que se aloja allí.
Según testimonios de agentes policiales involucrados en el hecho, el ejemplar se escondió detrás de unos arbustos y tras una maniobra de cerrojo pudieron capturar al puma silvestre.
Lo cierto es que el animal pudo ser atrapado sin mayores dificultades ni a la necesidad de recurrir a ningún tipo de anestesia, por lo que no sufrió heridas en el intento.
El ejemplar fue derivado a la Policía Ecológica y por el momento se desconoce si era silvestre o permaneció en cautiverio de manera clandestina, y tras el exitoso operativo de captura aún se desconoce el siguiente paso de cómo seguirá la vida del pequeño animal. Vale destacar que Lobería se encuentra al sudeste de la provincia de Buenos Aires, entre Necochea, Tandil, Balcarce y el Océano Atlántico, donde existe grandes extensiones de campo
Un puma puede llegar a medir entre 85 a 150 cm de largo, con patas traseras de grandes proporciones que le permite un gran salto y una buena capacidad de carrera corta. Suele ser un ejemplar solitario y preferentemente se mueven durante los horarios nocturnos, trepándose en las ramas de los árboles o escondido entre los arbustos altos. En Argentina, la alimentación de estos felinos incluye lagartijas, liebres, monos, pecaríes, corzuelas, ñandúes, guanacos, vicuñas, huemules y animales domésticos.

