Rosario siempre estuvo cerca: más de 300 mil personas abrazaron a Fito en un reencuentro histórico con su ciudad
El show en el Monumento a la Bandera representó una apuesta por la cultura pública y reafirmó el vínculo del artista con Rosario. El gobernador Pullaro resaltó que "volvió Rosario y la gente buena volvió a tomar los lugares públicos y a disfrutar la ciudad". Por su parte, el intendente Pablo Javkin destacó que fue "la noche más histórica en cuanto al público y estamos muy contentos".
Rosario vivió este domingo 15 de marzo un acontecimiento que quedará registrado en la memoria colectiva. El Monumento Nacional a la Bandera no fue solo un escenario, sino el punto de encuentro donde Fito Páez volvió a su ciudad natal en un concierto gratuito y masivo que quedará para siempre en la memoria de las rosarinas y los rosarinos.
Previo al inicio del show -que reunió a más de 300 mil personas-, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó que "volvió Rosario; y la gente buena volvió a tomar los lugares públicos y a disfrutar la ciudad y todos los que nos miraban con piedad hace tres años atrás, hoy nos miran con mucha admiración, porque los rosarinos y santafesinos pudimos unirnos y logramos salir de la esa etapa oscura que tanto nos golpeó; y hoy tenemos estas cosas tan hermosas".
A continuación, el gobernador señaló que este tipo de recitales no se ven en muchos lugares de la República Argentina: "tenes que buscar mucho espectáculo de estas características y multitudes de gente que se reúne para disfrutar".
"La mejor etapa de Rosario es la etapa que viene, no sólo por las obras públicas, sino porque todos nos empezamos a juntar, a encontrar, en esta ciudad tan hermosa que nos abrió los brazos", concluyó Pullaro. Por su parte, el intendente Pablo Javkin afirmó que "Fito es un hijo de la ciudad que viene a regalarnos su arte y a compartirlo. Va a ser una noche histórica, va a ser la noche más histórica en cuanto al público y estamos muy contentos. Es un símbolo de lo que Rosario está recuperando. La música nos une y une en un momento en que la ciudad volvió. Y hoy veía a todo el país hablando, viene gente de toda la Argentina, qué bueno que de la piedad pasamos a cierta envidia".

