¿Te sentís abrumada? Cómo reconocer la depresión y ansiedad posparto y no confundirlas con el "baby blues"
Dar a luz es algo increíble, pero también puede ser agotador.
Ser mamá es una aventura increíble, llena de amor y nuevas experiencias. Pero seamos honestas, también puede ser agotador, desafiante y a veces, hasta un poco solitario.
Es normal sentirse abrumada, cansada y con cambios de humor después de dar a luz.
Tu cuerpo está recuperándose, tus hormonas están en plena revolución y tenés un pequeño ser humano que depende completamente de vos.
Sin embargo, es importante prestar atención a cómo te sentís. Si la tristeza, la preocupación y el cansancio se vuelven muy intensos y no desaparecen con el tiempo, podrías estar experimentando depresión o ansiedad posparto.
¿Cómo saber si es algo más que "baby blues"?
Muchas mamás pasan por el famoso "baby blues" después del parto, con cambios de humor, llanto fácil y un poco de melancolía.
Pero estos síntomas suelen desaparecer en un par de semanas. Si persisten o se intensifican, es hora de prestarles atención.
Señales de que podrías estar pasando por depresión posparto:
- Te sentís triste y desanimada la mayor parte del tiempo.
- Perdiste el interés en cosas que antes disfrutabas, incluso en pasar tiempo con tu bebé.
- Te cuesta concentrarte, recordar cosas o tomar decisiones.
- Estás agotada, sin energía, incluso después de descansar.
- Te sentís culpable, inútil o como una mala madre.
- Tu apetito y tu sueño han cambiado mucho.
- Tuviste pensamientos de hacerte daño a ti misma o a tu bebé.
Señales de que podrías estar pasando por ansiedad posparto:
- Sentís una preocupación excesiva e incontrolable por tu bebé o por otras cosas.
- Estás inquieta, nerviosa, con dificultad para relajarte.
- Tenés ataques de pánico o sientes que te falta el aire.
- Te da miedo estar sola con tu bebé.
- Tenéspensamientos intrusivos y recurrentes, que te generan mucha angustia.
¿Cómo afecta esto a tu relación con tu pareja y tu bebé?
La depresión y la ansiedad posparto no solo te afectan a ti, también pueden influir en tu relación con tu pareja y tu bebé.
Con tu pareja: Es posible que te sientas más irritable, distante o con menos deseo sexual. La comunicación es clave para afrontar juntos este desafío. Hablen abiertamente sobre cómo se sienten, escúchense con atención y busquen apoyo mutuo.
Con tu bebé: A veces, estos trastornos pueden dificultar el vínculo con tu bebé. Puedes sentirte desconectada o incapaz de cuidarlo como te gustaría. No te culpes, esto es más común de lo que piensas. Buscar ayuda profesional te permitirá fortalecer ese vínculo y disfrutar plenamente de la maternidad.

