Por Leo Schwarz
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Desde siempre, las costas marítimas de la provincia de Buenos Aires, desde donde el Río de la Plata se fusiona con el océano Atlántico, han sido un importante atractivo turístico, habida cuenta que son las mejores playas de las que se dispone en el país.

Y en ese contexto, la hoteleria ha resultado ser una de las principales fuentes de trabajo y de evolución, incluso cuando veranear en aquellos sitios no resultaba fácil.

Porque cuando gran parte de la escenografía se remontaba a kilómetros y kilómetros de playas y médanos deshabitados, unos pocos sitios eran apenas puntos visibles para quienes, en los albores del auto, con endebles vehículos recorrían caminos de tierra para llegar a lugares como Mar del Plata, uno de los más concurridos.

Pero la hoy llamada "Feliz" no era la única localidad existente a fines del siglo XIX e incluso cuando arrancó el siglo pasado. En ese contexto, existió un edificio que funcionaba como hotel pero que dejó de brindar servicios durante más de cien años, al perderse bajo las arenas.

Es que ese es el tiempo que tuvo que pasar para que esa estructura edilicia que había desaparecido misteriosamente enterrado en lo que es Mar del Sud pudiera ser reubicado nuevamente. Sí, se lo había "tragado" la arena, erosionándolo por completo.

Tanto que los lugareños hablan del "Titanic terrestre", parangonando el hundimiento del famoso transatlántico que se perdió en las heladas aguas del Atlántico Norte, en 1912.

En el caso del gran hotel Mar del Sud, en otros tiempos de otra Argentina, resultó clave para el devenir de la región, aunque luego la arena y la modernidad que no llegó pudo más y se fue desapareciendo hasta alcanzar un descanso eterno que permaneció oculto durante muchas décadas.

Recién hace 8 años, y gracias a la enorme labor del documentalista Laureano Clavero y del arquitecto y experto en conservación de patrimonios, Pablo Grigera, en 2010 pudieron dar con la mole y sacarlo a la luz.

Planificación inconclusa

El hotel Mar del Sud fue el primer mojón de una urbanización que no llegó a desarrollarse por dos razones concatenadas.

La primera y principal fue que nunca llegó el ferrocarril como se había proyectado, por la gran crisis de 1890 que paralizó para siempre muchas obras, pero también debido a un entorno hostil que no les daba respiro a aquellos pioneros que buscaban hacer patria por entonces.

Los especialistas y estudiosos de aquellos años llegan a coincidir en que muy posiblemente el Hotel Mar del Sud haya sido también la primera gran construcción edificada más próxima al mar argentino, a poco más de 100 metros del agua.

Lo real es que llegó a funcionar solo dos años, porque luego, poco a poco fue deteriorándose por el abandono y los vaivenes del clima, hasta que su estructura desapareció completamente después de la primera década del siglo XX.

La ubicación de sus ruinas se transformó en un secreto que atesoraban solo unos pocos, lo que permitió alimentar una inagotable cantidad de historias y leyendas.

Dos propuestas

La nueva villa balnearia Boulevard Atlántico, ubicada estratégicamente entre los arroyos LaCarolina y La Tigra mostraba un hotel, pero si bien era contemporáneo al Hotel Mar del Sud, sus estilos eran completamente diferentes.

El llamado Boulevard, retirado del mar, sin las molestias de la arena, con dos amplias plantas, de estilo neoclásico, podía divisarse a varios kilómetros El segundo,, del que se trata esta nota, tenía solo una planta, a pocos metros del mar y sin grandes pretensiones más que su gran pórtico, sus arcos y sus molduras. Y las ventajas de estar pegado a la playa...¿Ventaja?

Palabra de descubridor

"El proyecto de la localidad veraniega de Mar del Sud se derrumbó y fueron liquidados los lotes que aún quedaban por vender", explica sobre el tema el arquitecto Grigera, quien agrega que eso generó que el gran Hotel Mar del Sud también fuera abandonado.

A partir de entonces, y con el paso de las décadas, la arena, el viento, el agua y el clima marítimo se encargó de hacer desaparecer por completo la pista del edificio. Sencillamente, el hotel Mar del Sud se esfumó. 

"Desapareció de forma misteriosa. Al no existir documentación probatoria y no haber demasiada población en los alrededores, su existencia se transformó en una leyenda que se engrandeció a medida que pasaba el tiempo, por más de un siglo"
, amplía Clavero.

A buscar se ha dicho

Cuando el documentalista y el arquitecto decidieron iniciar la búsqueda, a partir de las fotografías de la zona y sobre el terreno, ambos crearon un mapa que ilustra cómo fue el hotel.

"Sin duda, todos los restos nos marcan que el hotel está bajo la arena, y que está esperando para ser excavado. Es un ´Titanic´ bajo la arena. Aunque en la actualidad no cuentan con los permisos necesarios ni el dinero para iniciar la excavación, Clavero y Grigera esperan poder recuperar este hotel perdido algún día. “El Hotel Mar del Sud siempre fue motivo de polémica entre los vecinos”, explica Clavero desde Barcelona, donde habitualmente reside.

“Estaban los que decían que nunca había existido; los que recordaban que había sido desguazado por los mismos habitantes de la zona y aquellos que aseguraban que se lo había tragado el mar, durante una noche de olas gigantes”.

La historia del hallazgo, con la confirmación de los especialistas después de varios años de búsqueda, acaba de ser publicada en España en el libro “Hotel Mar del Sud, un misterio bajo la arena”. Quizá ahora llegue el tiempo de que vuelva a la luz.

El silencio, una constante

Los turistas que frecuentan la villa balnearia que el reciente verano cumplió 129 años desde su fundación optaron por no difundir sus virtudes y mantener su fama en el anonimato.

No reniegan que le digan Mar del Sur, a pesar de que en los papeles su nombre real sea Boulevard Atlántico e incluso se ríen cuando algún desprevenido la confunde con Mar Azul, que no es tal.

Es un sitio para pocos, aquellos que eligen la soledad y alejarse del bullicio. Ubicado al sur de la ciudad de Miramar, cabecera del partido bonaerense de General Alvarado, ese poblado es habitado por algo más de quinientas personas estables y tiene como atractivo la combinación del campo con el mar y el famoso hotel Boulevard Atlántico, emplazado sobre la avenida principal y que está siendo reciclado, aunque desde hace mucho tiempo, pero sin fecha cierta de reapertura.

Es por allí donde se aunan las leyendas y disputas, entre quienes citan sus historias y los que hablan del Hotel del Sud.