Los más pequeño necesitan de la atención de los adultos.

Marcelo Peralta Martínez
salud@cronica.com.ar

Llegó el verano, y esto significa que vamos a disfrutar no sólo de la pileta, el rio o la playa, sino también de aquellos deportes en el agua y actividades refrescantes y divertidas. Pero esto también conlleva un riesgo para grandes y chicos. Por este motivo, tenemos que saber cuáles son los peligros si no se adoptan las precauciones necesarias, que deberemos considerar seriamente.

Las estadísticas mundiales muestran que los grupos con mayor incidencia de accidentes serios en el agua son los varones menores de 5 años, en la mayoría de los casos por ahogamientos en piletas y en presencia cercana de familiares u otros adultos cuidadores. En tanto, los adolescentes constituyen otro grupo de riesgo, habitualmente relacionado a actividades en ríos, arroyos, pequeñas cascadas o en el mar. En esta línea, y en diálogo con Crónica Salud la doctora María Florencia Biasoli (MN. 134.799), Pediatra de Swiss Medical Center advirtió: “es necesario tener en cuenta que el ahogamiento puede ser silencioso y pasar inadvertido en un primer momento. Puede ocurrir en presencia de guardavidas y unos pocos centímetros de agua son suficientes para que ocurra un accidente; incluso, los buenos nadadores pueden ahogarse”.

El rol de los papis
Los padres tienen un rol fundamental en la educación y prevención de accidentes relacionados con el agua. Jugar en el agua puede ser una experiencia muy divertida y una buena forma de hacer ejercicio, en tanto se disfrutará más si se conoce y practica con precaución y seguridad. Siempre basados en conocimientos de natación como flotar y nadar.

A la hora de disfrutar de una pileta Para tener una experiencia segura y disfrutar la pileta debe tener una cerca o valla de seguridad alrededor de las piscinas de jardín. Estas deben tener un mínimo de 1.2 mts de altura, con barrotes separados por una distancia no mayor a 10 cm para evitar que el niño pueda pasar por ese espacio. También son recomendables las cubiertas protectoras. El borde de la pileta preferentemente debe ser antideslizante. Si la pileta tiene boca de succión asegurarse que esté cubierta con una rejilla de trama pequeña para evitar que se atasque un miembro. Las sillas o reposeras ubicadas en los bordes de la pileta pueden ser utilizadas para trepar y permitir el ingreso del niño dentro de la pileta.

Extraer todos los juguetes e inflables del agua cuando los niños dejen de nadar, para impedir que intenten recuperarlos cuándo estén solos. Los dispositivos inflables de flotación pueden provocar una falsa sensación de seguridad y no son suficientemente eficaces para proteger a los niños del ahogamiento.

Los cursos naturales
Es importante mantener constantemente vigilados a los menores y adolescentes, pero también entre los propios adultos mientras están en el agua, aún si hay guardavidas como suele darse en el mar, arroyos, ríos o lagos, a lo largo y ancho de nuestro país. La supervisión debe estar a cargo de alguien que esté en condiciones físicas de al menos buscar auxilio. En los pequeños, aún en aguas poco profundas, la supervisión debe ser a poca distancia, “al alcance de la mano”.

Siguiendo estos pasos evitaremos riesgos mayores:

  • Antes de permitir el ingreso de los chicos, verificar la temperatura del agua. Cuando son muy frías pueden causar problemas serios en la respiración y hasta calambres.
  • La presencia de corrientes, oleaje, remolinos y agua turbia u oscura reducen la visibilidad y aumentan el riesgo de ahogamiento. Es importante enseñarles a respetar las señales de precaución y prohibición de baño, como las banderas de colores en la playa.
  • Remarcar la importancia, sobre todo para los más pequeños, que no deben ingerir del agua.
  • Usar calzado liviano para ingresar en aguas cuyo fondo sea de rocas o corales por el riesgo de lesiones.
  • Usar salvavidas al nadar y navegar. Especialmente en menores de 5 años debe tener un cuello de flotación que mantenga la cara y la cabeza afuera del agua. Los juguetes inflables como “brazitos”, colchonetas, “flota – flota” no sustituyen a los salvavidas y pueden resultar peligrosos si se desinflan o permiten que la criatura se deslice al no tener una sujeción adecuada.