Las predicciones del código secreto de la Santa Biblia

CRÓNICA FENÓMENOS PARANORMALES Nuevos estudios confirman proféticas conexiones registradas en estos textos sagrados escritas hace miles de años.

La Santa Biblia contiene infinidad de datos, precisos, constatados y perfectamente detallados, que sorprenderían al más incrédulo. Empero, si los libros sagrados representan un verdadero resumen de la creación misma, además, existen varios apéndices que son tan increíbles que han dejado boquiabiertos a los más prestigiosos investigadores de esta gran obra que habla desde el mismo inicio de la humanidad.

En ese contexto, El llamado Código Secreto de la Biblia es, en sí, un verdadero manual de predicciones codificado, como una compleja matriz perfecta que maravilla con sus adelantos, y pone en autos a todos quienes han tenido la posibilidad de acceder a sus cifrados mensajes. En un texto recientemente publicado y muy bien elaborado por Junior Alonso para la página web del canal Misterio TV, se trata en detalle cómo fue descubierto este código secreto. El mismo fue hallado por el célebre doctor israelí Eliyahu Rips, uno de los más afamados especialistas mundiales en teoría de grupos, y que verificó la existencia de este código tras cumplirse una predicción con una fecha exacta, basado en el modelo matemático que se encuadra en la física cuántica, a partir de la Torá judía (el Pentateuco de la Biblia cristiana).

Las predicciones del código secreto de la Santa Biblia

Una vez hallado, lo han ratificado importantes matemáticos de las universidades más importantes del mundo que tratan el tema, como son las de Yale, Harvard y la prestigiosa Universidad Hebrea. Así, en 1997, toma notoriedad con el libro que publicó el investigador estadounidense Michael Drosnin. Ese código secreto ha superado largamente más de tres niveles de revisión por parte de una destacada publicación científica. Lo que ratifica que quien realizó semejante tarea sabía lo que quería dejar para la posteridad.

De qué se trata

Conocido por su aversión a cualquier creencia y declarado ateo, Drosnin explicita en el libro cómo se descubrió el código, de qué trata, la información oculta en la Torá acerca de la historia de la humanidad posterior a la escritura de esa obra antigua, y que ayudaría a verificar que efectivamente existe información codificada. Asimismo aventura ciertas predicciones catastróficas sobre el futuro que es hoy.

Asimismo, el libro incluye varias entrevistas del autor con importantes figuras mundiales, en su búsqueda por evitar que esas predicciones catastróficas tengan lugar. Verdadero best-seller, tuvo además otras dos secuelas, publicadas en 2002 y 2006. En la primera, era poco lo nuevo que aportaba y solamente contenía reflexiones sobre los posibles aciertos y fallos de las pretendidas predicciones que habían realizado desde la publicación del primer libro, y que incluyó nuevas entrevistas con dignatarios de más países implicados en las predicciones.

Las predicciones del código secreto de la Santa Biblia

Posteriormente a la publicación, aparecieron a disposición del público en general varios programas de computación, entre ellos el original que había usado Rips para descifrar el código y otros que lo imitaban con mejor o peor fortuna. Actualmente existe una gran cantidad de personas que utilizan estos programas para escudriñar en la Torá acerca de los eventos del presente y el futuro. Con mayor o menor fortuna.

Esa matriz perfecta

Si se pudiera graficar cómo es el Código Secreto de los Libros Sagrados, bien podría graficarse que es algo así como un crucigrama codificado en el que se consigue descubrir los más inesperados hechos de la historia de la humanidad en la Tierra. Así, esas palabras conforman una matriz del crucigrama, y la posibilidad de identificar conjuntos de palabras que se encuentran entrecruzadas con un propósito bien determinado que informa lo inexplicable. Son inmensas las pruebas, una más contundente que la otra. Cuando se encuentra la palabra “alunizaje” se ubica “Apolo 11 y “nave espacial. Al lado de “Hitler”aparece “Nazi”, y al lado del ex mandatario demócrata estadounidense “Bill Clinton” figura la palabra “presidente”

¿Es predictivo?

Una de las grandes dudas que suele generar entre quienes, sin conocimiento alguno del tema, se interiorizan en el código oculto de la Biblia, se subyace sobre la factibilidad de las profecías bíblicas de cara a inminentes acontecimientos que vendrán.

Lo real y tangible es que, detrás de una lengua de difícil comprensión como es el hebreo, en el original del Antiguo Testamente aparece una compleja trama de frases y y palabras que alcanzan la revelación. Obviamente, ese paso que debió dar el brillante investigador israelí Eliyahu Rips logró comprender que, al eliminar los espacios entre las palabras para poder convertir la totalidad del texto bíblico original en una hebreo continuo que se encuentra compuesta con unas 3304806 letras. ¿Qué buscó con ese paso?. Apuntó a posicionar la Torá a la forma que le habían atribuido los primeros sabios que lo recibieron, ya que de esa legendaria manera habría sido como Moisés debió haber recibido el libro sagrado de parte de Dios: “Contigua, sin solución de palabras”.

Holocausto Atómico

La Biblia habla del siempre temible Holocausto Atómico que es claramente citado en el Código Secreto del Libro Sagrado. Y lo más sorprendente es que tanto el Nuevo como el Antiguo Testamento predicen que la inesperada “guerra final” se inicará en una de las regiones más calientes que han existido desde siempre, ya que habla de la región que ocupa hoy territorialmente Israel. Y el código habla de un ataque a la Ciudad Sagrada de Jerusalén, para después expandirse por todo el resto del mundo.

En ese contexto, el libro del Apocalipsis anuncia que “será el Diablo soltado de su prisión y saldrá a seducir a las naciones de los cuatro extremos de la Tierra, a Magog y Gog, y a reunirlos para la batalla, grandes cantidades como la arena en el mar. Subieron por toda la anchura de la Tierra y cerraron el campamento de los santos y de la ciudad amada. Pero bajó el fuego del cielo y los devora”.

En el Código Secreto de la Biblia sólo se encuentra una capital del planeta que tiene conexión con dos denominaciones, que son “Holocausto Atómico” o “Guerra Mundial” y siempre se confluye en que ese sitio no es otro que Jerusalén, que como se recordará, desde hace un tiempo, ha sido reconocida por el gobierno de Donald Trump como la verdadera capital de Israel. Esa decisión contrapone el acuerdo histórico de las principales religiones monoteístas (Cristianismo, Judaísmo e Islamismo) de que dicha ciudad, que roza a las tres religiones, no tuviera ese estatus.

Mensaje escondido

En los estudios efectuados por Eliyahu Rips, las irrefutables pruebas demuestran que hay muchos mensajes que deben ser encontrados, ya que no se ubican así nomás. Una prueba es cuando cita el Génesis 14, en el que se narra la historia de las guerras de Abraham, en las cuales se enfrenta a los reinos cercanos. Así, cita una fecha, que no es cualquiera. Dice: “fuego el 3 shevat” que, en el calendario Hebreo se corresponde al 18 de enero de 1991.

Rips enfatizó que ese es el día en que Irak lanzó el primer misil Scud contra el territorio de Israel. Así como esos, en numerosos párrafos de los sagrados textos de la Biblia se pueden hallar cientos de hechos que han marcado un antes y un después en la historia de la humanidad. Porque, entra las citas puntuales que ha dejado el Código Secreto se suceden, increíbles acontecimientos como el conflicto bélico que desencadenó en la Segunda Guerra Mundial, incluso la bomba arrojada por Estados Unidos sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, así como hechos de la magnitud de la llegada del hombre a la Luna. Demasiados datos que, tan puntuales, fueron predicciones del pasado, cuando en este mundo también pasaban cosas importantes.

Esta nota habla de: