Gobierno de México invirtió unos $1.700 millones en reconstrucción tras sismo de 2017

Todas las noticias de lo que esta pasando en el mundo

El Gobierno de México invirtió unos 1.700 millones en reconstrucción tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, que sacudió a la capital y diez estados del centro del país, informó este jueves la subsecretaria de Ordenamiento de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Elena Vega.

"El Gobierno federal invirtió 33.496 millones de pesos (unos 1.700 millones de dólares) en el Programa Nacional de Reconstrucción, tras los sismos de septiembre de 2017", dijo la funcionaria a periodistas.

El programa de reconstrucción fue destinado a inmuebles, templos, viviendas y otra infraestructura afectada en diez estados del centro del país por los sismos registrados hace siete años.

Esa inversión del Gobierno federal se tradujo en 71.277 acciones, enfocadas en la Ciudad de México y dos estados del sur, Oaxaca y Chiapas, que fueron los que más daños sufrieron, detalla el informe oficial.

Las autoridades atendieron afectaciones en cuatro sectores: vivienda, educación, salud y cultura, en 889 municipios de diez estados.

Los otros siete estados del centro-sur que fueron afectados son: Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y Estado de México que rodea la capital.

Hasta ahora las obras tienen un avance del 99,7 por ciento de las intervenciones en los sectores atendidos.

"Nos restan 217 acciones para lograrlo de aquí a diciembre de este año", detalló la funcionaria.

Vega dijo que los resultados del programa alcanzaron a 34,15 millones de personas que habían sido afectadas por los sismos y que no recibieron el apoyo suficiente durante la pasada administración federal (2012-2018) del entonces presidente Enrique Peña Nieto.

La funcionaria asumirá la titularidad de la Sedatu en la próxima administración de Claudia Sheinbaum, que comienza el 1 de octubre.

La subsecretaria presentó el informe en el Palacio Nacional, junto con el mandatario Andrés Manuel López Obrador, tras una ceremonia realizada en la plaza principal del Zócalo, en compañía de Sheinbaum, en conmemoración de las víctimas de los sismos registrados los años 1985 y 2017, que coincidieron en la misma fecha del 19 de septiembre.

En 2017, la jornada de simulacro anual que se realiza después del terremoto de 1985 se convirtió en un ejercicio real poco después, cuando la ciudad se vio sacudida por un terremoto de 7,1 grados que provocó la muerte de más de 360 personas.

El sismo causó la caída de decenas de edificios, especialmente en la colonia Roma capitalina, que también fue una de las más afectadas por dos terremotos en 1985, uno por la mañana y otro por la noche.

SIMULACROS

Desde el gran terremoto de 1985, que dejó más de 10.000 muertos según los balances no oficiales, y destruyó por completo decenas de barrios y unidades residenciales en la capital mexicana, las autoridades instituyeron estos simulacros masivos anuales.

En esos ensayos suena una alarma sísmica en las 63.000 cámaras de vigilancia de la megalópolis, conectadas a sensores en las costas del estado de Guerrero, donde ocurren frecuentes choques de las placas tectónicas, unos 50 segundos antes de que las ondas sísmicas lleguen al altiplano central del Valle de México, donde está la capital y una zona conurbada donde viven más de 20 millones de habitantes.

Las personas en las oficinas, escuelas y comercios deben abandonar en forma ordenada sus actividades habituales y salir sin correr a la calle en donde se concentran por grupos en sitios previamente marcados como seguros.

Este año el simulacro previsto para el mediodía incluye alertas activadas en los teléfonos celulares, incluso los que carecen de datos disponibles.

Los habitantes deben identificar cuáles son las rutas de evacuación disponibles, pensar cada una de las cosas que debe hacer y programarse para realizarlas en caso de que ocurra un gran terremoto.

Fuente: Sputnik

Esta nota habla de: