Cocina navideña: ¿Cuál es la diferencia entre el panettone y el pan dulce?
Muchas personas confunden estas preparaciones tradicionales y creen que son similares, sin embargo, no lo son.
El clásico pan dulce navideño tiene un familiar que le hace competencia en la mesa de la Nochebuena: se trata del panettone, la versión tradicional nacida en Milán, que hoy pisa fuerte en las panaderías argentinas.
La diferencia principal entre el panettone y el pan dulce es que uno posee frutas abrillantadas y el otro, no. Si bien son recetas que se remontan a la cocina del siglo XIX, con el tiempo se mezclaron y han incorporado ingredientes que pueden confundir a los comensales.
El pan dulce que se consume en Argentina es similar al de estilo genovés, con mucha fruta en su interior, frutos secos, y masa más compacta, cuya elaboración es más rápida. Su competidor es el panettone, originario de Milán. Este se prepara con lievito madre, una masa más sólida que requiere de un proceso de elaboración más largo pero que le quita acidez al producto final.
El panettone se destaca por la gran cantidad de manteca que demanda para obtener una masa más amarillenta y aireada que el pan dulce. Si bien no necesita del complemento de frutos secos ni frutas abrillantadas para dar sabor, también los puede incorporar.
Ambos forman parte de las tradiciones navideñas en Europa, en donde las temperaturas frías del invierno facilitan la conservación de la masa madre y permiten una preparación más lograda. Sin embargo, todas las variantes que tienen estos panes con grasa, manteca o aceite pueden englobarse bajo la definición de “pan dulce“.
El dueloEs muy probable que aquellos que amen el sabor del pan dulce se decepcionen con el panettone, argumentando que le puede faltar consistencia. Pero la falta de agregados en forma de frutos secos y frutas abrillantadas se compensa en la textura de su miga y el aroma a manteca que emana.
La principal ventaja del panettone frente al pan dulce, al menos en el hemisferio sur, donde el clima en Navidad es bastante caluroso; es que se trata de un producto mucho más liviano, por lo tanto, es más fácil de digerir.
En los últimos años, esta preparación de origen milanés ganó presencia en las panaderías locales. Cada una se ajusta a la receta original, aunque en algunos sitios se permiten modificarla para incorporar un sello distintivo.

