Prisión preventiva para el policía acusado de matar a un vecino de Lugano en Navidad
El juez procesó a Darián Gastón Miño por homicidio agravado tras el violento operativo en la Villa 20. El agente podría recibir la pena máxima por el asesinato de Juan Gabriel González.
El festejo de Navidad terminó con un muerto en el barrio porteño de Villa Lugano. El juez Hugo Decaria, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, dictó el procesamiento con prisión preventiva para el oficial Darián Gastón Miño. El agente de la Policía de la Ciudad está acusado de asesinar a Juan Gabriel González, un pintor de 45 años, durante un procedimiento que quedó bajo la lupa de los investigadores. La fuerza porteña ya lo había apartado de sus funciones de manera preventiva.
La calificación legal que enfrenta Miño es homicidio agravado por abuso de su función. La pena aplicable es la de reclusión o prisión perpetua, en caso de que sea hallado culpable. Además, se le trabó un embargo sobre sus bienes por la suma de 110.004.700 de pesos.
El magistrado consideró que existen pruebas suficientes para acreditar que el uniformado disparó a corta distancia contra la víctima, quien se encontraba desarmada al momento del ataque.
El hecho ocurrió el pasado 25 de diciembre en la Villa 20. La policía llegó al lugar tras denuncias por disturbios y peleas entre vecinos. González, que llegaba a su casa en auto, se bajó e intentó defender a su hijo en medio del caos.
Videos grabados por los propios vecinos muestran al hombre con el torso desnudo enfrentando a tres agentes a golpes de puño, hasta que Miño descendió de una patrulla de apoyo y abrió fuego.
Disparo mortalLa autopsia fue determinante para desmoronar la primera versión oficial. Aunque inicialmente se habló de postas de goma, las pericias confirmaron que González murió por el impacto de una munición múltiple metálica en el tórax y el abdomen. El informe médico detalló que el disparo se efectuó a menos de cinco metros, provocando lesiones gravísimas en los órganos internos y hemorragias imposibles de detener.
La querella, representada por la organización CORREPI, denunció que el arma utilizada fue una escopeta Benelli calibre 12-70. “El taco de metal del cartucho fue recuperado dentro de su estómago y el detector de metales permitió ubicar 9 postas metálicas esparcidas entre sus órganos”, precisó a través de un comunicado la organización, que representa a la familia de la víctima.
Giros en la causaLa causa dio un giro importante respecto a los primeros detenidos. El juez dispuso el sobreseimiento de Dante Gabriel González (hijo de la víctima), Néstor Chávez (vecino) y Nelly Portillo (pareja de González), quienes habían sido arrestados bajo la figura de homicidio en riña. La justicia determinó que no tuvieron responsabilidad en la muerte y que, por el contrario, Portillo también resultó herida en la pierna durante el operativo.
Mientras Miño espera el juicio tras las rejas, la investigación se extiende hacia sus compañeros. Otros cinco oficiales de la Policía de la Ciudad, entre ellos una mujer, están siendo investigados por el fiscal Edgardo Orfila.
Se les adjudica haber mentido en las actas para encubrir a Miño, alterar rastros en la escena del crimen y omitir la denuncia del delito, lo que pone bajo sospecha todo el accionar de la fuerza porteña en esa madrugada sangrienta.
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