Las enfermedades cardiovasculares y otras derivadas de la obesidad son una de las principales preocupaciones en la agenda de los funcionarios de la salud pública en el último tiempo. Un ejemplo de esto fue la reciente conquista de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como "Etiquetado Frontal de Alimentos", sancionada el pasado 27 de octubre en la Cámara de Diputados.

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, aseguró que la flamante medida aprobada será “una herramienta vital para tomar decisiones informadas, prevenir enfermedades crónicas y mejorar la alimentación". Y es que no todo pasa por llevar una dieta balanceada o hacer ejercicio de forma regular. El acceso a la información sobre la clase de contenidos poseen los alimentos se encuentran en las góndolas de los comercios es fundamental a la hora de decidir llevar une estilo de vida saludable.

Según la Organización Panamericana de la Salud, Argentina tiene la tasa más alta de exceso de peso en menores de 5 años de América Latina: un 13,6%.

El control médico de triglicéridos en sangre es cada vez más frecuente en los análisis de pacientes de entre 40 a 70 años. Estos son un tipo de grasa (lípidos) que provienen del exceso de calorías que no son quemadas al instante y que se almacenan en las células de la sangre. El problema ocurre cuando se detectan triglicéridos altos (o hipertrigliceridemia).

De acuerdo con especialistas, los triglicéridos y el colesterol son diferentes tipos de lípidos que circulan en la sangre, siendo que los primeros almacenan las calorías no utilizadas y proporcionan energía al cuerpo, mientras que el colesterol se utiliza para construir células y ciertas hormonas.

Para saber si tus triglicéridos están dentro de un rango saludable, tenés que observar los resultados de tu análisis de sangre y compararlos con estos rangos:

  • Normal: menos de 150 miligramos por decilitro (mg/dl), o menos de 1.7 milimoles por litro (mmol/l)
  • Límite: 150 a 199 mg/dl (1,8 a 2,2 mmol/l)
  • Alto: 200 a 499 mg/dl (2,3 a 5,6 mmol/L)
  • Muy alto: 500 mg/dl o más (5.7 mmol/l o más)

¿Qué hago si tengo un alto nivel de triglicéridos o colesterol en sangre?

La primera recomendación que te dará tu médico es cambiar algunos de tus hábitos diarios, tanto en al comer como al realizar actividades. Tendrás que cambiar tu dieta por una más equilibrada, revisando que los alimentos que consumas no se excedan de las calorías que vayas a quemar en el día. Otra opción es iniciar una rutina de ejercio físico diaria o semanal para ayudar al cuerpo a quemar las células grasas con más rapidez. Y finalmente, además de continuar con la atención médica, podés apoyarte con bebidas saludables como una infusión de agua de perejil.

Según Salud Healthline, además de ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre, el agua de perejil puede tener propiedades para prevenir el cáncer.

El perejil es una planta muy beneficiosa para el cuerpo ya que es fuente de vitaminas A, C y K, que contribuyen a fortalecer la salud inmune, de los huesos, del corazón y una correcta coagulación sanguínea. Además, esta planta aporta magnesio, potasio, ácido fólico, hierro y calcio, así como carotenoides que regulan la presión arterial alta y ayudan a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) y los triglicéridos.

Receta para hacer agua de perejil

Ingredientes:

  • 30 gramos de hojas de perejil
  • 1 L de agua
  • 1/2 limón

Procedimiento:

  1. Lavá y desinfectá el perejil. Recuperá sólo las hojas de esta hierba y servilas en una ollita con el agua, poné a fuego medio y dejá hasta que hierva. Apagá, tapá y esperá a que repose por 10 a 15 minutos.
  2. Pasado este tiempo, colá la infusión en una jarra o una botella de vidrio, de preferencia con tapa hermética. Se recomienda tomar esta agua de perejil hasta tres veces al día, puede ser caliente o fría, pero de preferencia sin endulzantes.
La vitamina C, que se necuentra en el perejil, “también es necesaria para la cicatrización de heridas, la absorción de nutrientes y la formación de huesos’', de acuerdo con Salud Headline.

Aclaración importante:

Antes de ingerir esta bebida o consumir cualquier otro remedio de tipo casero, es fundamental que consultes con tu médico de cabecera. Sobre todo si posees alguna enfermedad metabólica o crónica, ya que cada caso es distinto.

En el caso de personas con enfermedades renales debe ser estrictamente revisada por un especialista y evitarse si hay un problema de insuficiencia renal.

Y recordá: tu salud es lo primero. Estas bebidas o infusiones sirven como herramientas para apoyarte en tu objetivo principal, pero nunca dejes de pedir la opinión de un experto. Tampoco te sobre exijas ni te excedas. Es clave que mantengas un estilo de vida saludable, una dieta equilibrada, y un ejercicio variado y regular.