En la antigüedad, el museo era un asentamiento vikingo.

El doctor Andrew Jones, director del museo británico, aseguró que son dueños del excremento más grande del mundo y manifestó que el material es tan irreemplazable como las joyas de la corona. El residuo humano, además de sorprender por su enorme tamaño, impacta por su disparatado precio: 39 mil dólares.

El museo, en la antigüedad, era un asentamiento vikingo, el cuál fue descubierto en 1972. Investigadores, hallaron herramientas, armas, joyas, monedas y, entre los patrimonios culturales, dieron con el excremento más grande del mundo, el cual mide 50 centímetros de largo y 5 de ancho.

En él, encontraron rastros de carne y granos, por lo que científicos determinaron que los vikingos comían muy pocas frutas o verduras. Además, descubrieron cientos de huevos de gusanos.

En 2003, el excremento fue tirado al piso por un profesor y se rompió en tres pedazos. Sin embargo, pudieron recomponerlo. 

El excremento se rompió en 2003 pero lograron recomponerlo.