Los soldados del ejército romano que entre los años 122 y 133 después de nuestra era extrajeron piedra de una cantera en Gelt Forest, Reino Unido, para el Muro del emperador Adriano, dejaron seis inscripciones hechas en roca y una de ellas podría ser uno de los primeros dibujos fálicos de la historia.

Arqueólogos de la Universidad de Newcastle creen que podrían ser las más importantes en la frontera del muro, pues revelan información del momento en que fue construido, así como la historia militar y sus funciones. Por ello planean que queden abiertas al público después de 40 años de haber permanecido escondidas debido al derrumbe en la garganta del río Gelt (1980).


Así, con ayuda de los centros Historic England y Newcastle University, los especialistas usarán cuerdas para ingresar a las cámaras y así poder documentar las inscripciones de una forma precisa, publica el sitio sdpnoticias.com.

Para los romanos, los penes eran símbolos de buena suerte, pues creían que su forma era capaz de alejar todo mal y evitar desgracias. "Sabemos esto tanto por la forma en que los romanos han escrito sobre el falo en relación con el ritual y la religión, como por la forma en que los arqueólogos encuentran estos símbolos", explica el arqueólogo Rob Collins.