Nazarena Oxance, una moza de un bar, cobró una inesperada popularidad tras recibir una propina en bitcoin. La historia se viralizó en Twitter por el video con su reacción. Pero la situación no terminó allí: la joven sostiene que el cliente la convenció de renunciar para que formara parte de un nuevo emprendimiento y ahora lo denuncia por estafa.

Según relató la chica 23 de años, Paul C., uno de los jóvenes que participó del video, le invitó a formar parte de sus cursos de capacitación cripto durante un mes y luego convertirla en una influencer en TikTok para promocionar esos cursos de educación financiera

No obstante, el acuerdo no llegó a buen puerto y terminó con acusaciones cruzadas: ella lo acusa de haber utilizado su imagen para hacer crecer su negocio y él la calificó de desagradecida porque destruyó su reputación en las redes sociales.

 

"Me comentó que tenía grandes ideas, prometiéndome éxito, y que me quería en su equipo”, tuiteó Nazarena el pasado viernes. “Al día de hoy no aprendí nada porque nunca fue ese su interés. Me dijo: ‘La idea es hacer videos, contar que ya no trabajás (de mesera) y que vean que estás operando. Eso lo voy a poner en una página, así la gente como vos verá que si vos podés, ellos también y les vendo el curso’. No hacía falta que aprendiera nada, lo de capacitarme era lo de menos”, se lamentó en un extenso descargo. 

Según la versión de la joven, Paul C le ofreció $40 mil para que renunciara al bar y se pusiera a trabajar con él. Me dio un anticipo de $20 mil para que viera que su propuesta era seria. Me necesitaba full time. Admitió que quería aprovechar la repercusión que había tenido el video en los medios y que me dejaría regalarle cursos a la gente”, recordó.

Pero la ilusión rápidamente se esfumó. La primera capacitación fue el 30 de marzo en el departamento de Paul, en Núñez, de la que también participó una amiga del joven; también principiante como ella. Oxance quedó molesta porque tuvo que viajar desde su Virrey del Pino natal para tan solo ver videos de YouTube.

 

Luego, si ella finalizaba la introducción en la materia, pasaría a ser parte del nuevo emprendimiento de Paul con un sueldo mensual de $50 mil. “Era menos de lo que ganaba como camarera, pero se trataba de un trabajo más cómodo, menos sacrificado y que no me demandaría tantas horas como el bar. Creí que de ahí podían llegar a salir nuevas oportunidades”, relató Naza.

El final del acuerdo llegó cuando ella empezó a reclamar los $20 mil que le adeudaba y él, supuestamente, se hacía el desentendido. “Me sentí usada porque mi problema nadie lo va a resolver y Paul va a seguir con su vida normal. Necesitaba contarlo en Twitter porque ahí empezó todo y recibí mensajes muy reconfortantes por parte de los usuarios. Ahora, lo único que quiero es conseguir otro trabajo, remarcó.

 

 

El joven negó la acusación y dio su versión de los hechos

Tras el revuelo que causó el posteo de Nazarena, Paul negó que los $40 mil que le ofreció hayan sido para que renunciara al bar y aclaró que los $20 mil que le otorgó fueron a modo de anticipo del trabajo que habían pactado.

Le expliqué que estábamos frente a una oportunidad buenísima y que teníamos que aprovechar todo el revuelo que generó el video. A mí me llegaron más de 2.000 mensajes de gente dispuesta a aprender”, explicó el joven, en diálogo con Infobae.

Con respecto a la primera jornada de capacitación, sostuvo: “Me dijo que la beca que le había conseguido para aprender a operar con criptomonedas le resultaba aburrida y me pidió que fuera yo quien la capacitara. Por eso la hice ir a mi departamento”.

 

“Le propuse que miráramos juntos los videos y después que debatiéramos al respecto para hacer el aprendizaje más enriquecedor, pero ella estaba en otra, la notaba desganada”, agregó. Además, reveló que por el escándalo, la empresa que la becó y que ofrecería los cursos en sociedad con Paul dio marcha atrás y se bajó del proyecto.

Quiero que quede claro que no la necesito a Naza para vivir. Estoy invirtiendo en criptomonedas desde 2014 y me va muy bien. Solo hice esta movida para ayudarla porque me daba pena de que la explotaran en su trabajo”, aseguró.

“Ella tenía que generar contenido de manera free lance a raíz de todo lo aprendido, pero nunca llegó a hacer nada. Considero que tuve demasiada buena predisposición porque hasta le pagué por adelantado", afirmó Paul.

 

 

"Ella ensució mi imagen y salieron muchas personas en las redes a juzgar sin conocerme. Toda esta situación me tiene re mal”, añadió y continuó: Hasta me llegaron a decir que era como Cositorto. Hubo gente que fue muy dañina conmigo. Yo nunca me porté mal con ella".

Además, reveló que decidió transferirle los $20 mil que le reclamaba “sin haber cumplido con su parte del trato” para ponerle un punto final al conflicto. Luego, le pidió a Naza que volviera a tuitear para aclarar que ya habían solucionado sus diferencias. Y ella así lo hizo.

Mientras tanto, la joven sigue buscando un nuevo trabajo y se ríe de los memes que comenzó a recibir en Twitter por la experiencia que vivió.

 
 
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