Los casamientos son momentos importantes en la vida de algunas personas. Es por eso que hay quienes dedican gran parte de su tiempo en planear todo para salga lo mejor posible. Sin embargo, cuando estos se cancelan a último momento hay quienes no lo toman bien. En este caso, una mujer en China debió suspender su boda y fue hasta donde encargó su vestido de novia para recuperar la seña que dejó, pero la tienda no le devolvió la plata y ella enloqueció.

Todo inició cuando la joven tomó la decisión de suspender a último momento su casamiento. Según los medios locales, luego de varios meses de preparativos para su boda, se enteró que estaba embarazada y eso la llevó a cancelar todo. 

En el país asiático, no está bien visto casarse de ese modo y ella quería tratar de evitar una "humillación" social y por eso dejó de lado el festejo con sus seres queridos. Fue entonces cuando debió ir dando de baja todos los servicios contratados y demás preparativos para su boda, como el vestido de novia.

La mujer fue hasta una tienda de Chongqing, en donde había señado el vestido que usaría el gran día. Les implicó qué fue lo que sucedió y porque necesitaba recuperar la plata que dejó, pero desde el negocio le informaron que no hacían reembolsos de ese tipo. “La señal no es reembolsable. Podemos arreglarlo para la fiesta del bebé”, le ofrecieron desde el local. En un primer momento, ella pensó que era una buena oferta.

Sin embargo, luego de unos días cambió de opinión y regresó al establecimiento decidida a recuperar su dinero. Allí se encontró otra vez con la negativa de los vendedores de la tienda y eso fue lo que desató su furia.

En el video compartido por la cuenta de Twitter @WhatsOn Weibo, la mujer sacó una tijera de su bolsillo y furiosa comenzó a cortar cuanto vestido encontró a su paso. Los trabajadores del negocio no podían hacer que deponga su accionar y recién se detuvo cuando llegaron unos efectivos policiales al lugar y le exigieron que soltara la tijera.

Según los testigos, la joven estaba fuera de sí. Es por eso que señalaron que la causa de su enojo debió ser todo lo que le pasó en poco tiempo. Desde suspender lo que sería uno de lo momentos más felices de su vida hasta soportar la humillación, dado que en China creen que es un pecado sin perdón embarazarse antes del casamiento.

La joven regresó al local a los pocos días con otra actitud. Se mostró totalmente arrepentida por su venganza y les explicó a los propietarios de la tienda que iba a pagar cada uno de los 32 vestidos que destrozó. No obstante, los dueños del negocio ya no le creían nada y prefirieron demandarla por la vía legal. Ahora están a la espera de poder negociar una resorción económica que permita financiar los daños que generó.

Por último, el vídeo en donde se la ve a la mujer cortando cada una de las vestimentas de novias se volvió viral en la red social Weibo. Al poco tiempo fue compartida en distintas redes en donde recibió multiples comentarios sobre la actitud de esta mujer y también indicando que no era justo que no le devolvieran la seña de su vestido luego de todo lo que le sucedió.