Los relatos salvajes en la vía pública son cada vez más usuales. Ante el más mínimo inconveniente, las personas reaccionan de las peores maneras y sin mediar palabra alguna. En esta oportunidad, la pelea fue entre un chofer de colectivos urbanos y un automovilista. Las imágenes fueron capturadas por los vecinos de la zona, quienes tuvieron que intervenir para que los sucesos no pasen a mayores. 

El violento episodio ocurrió esta semana en la localidad bonaerense de Mar del Plata. El enfrentamiento se dio en hora pico en una calle interna de la ciudad. Un colectivo freno y estaciono mal y generó tremendo caos en el tránsito que concluyo en persecución, golpes e insultos.  

Todo comenzó cuando un auto, que era conducido por un hombre de unos 50 años, quedó encerrado por una unidad de transporte interurbano. Luego del hecho, el propietario del vehículo particular salió de él para preguntarle al chofer porque lo había presionado contra autos estacionados y se desató una violenta odisea. 

El conductor del ómnibus, a pesar de que el reglamento dice que no puede bajar del colectivo si hay pasajeros adentro, descendió a la calle y comenzó a gritarle al señor que la culpa era de él"Tenes 90 años y no tenés relaciones", exclamo el empleado de la empresa de trasporte. 

Casi al instante, las trompadas comenzaron a volar y se dio una corrida entre los involucrados. Ante el aumento de la violencia, algunos vecinos y pasajeros decidieron intervenir para que la pelea no llegue a mayores y que alguien termine gravemente herido. 

La golpiza fue registrada por la cámara de un celular y fueron difundidas por una vecina del lugar. En las imágenes se puede ver cómo, tras lo que aparenta ser una discusión de tránsito, el conductor del micro se abalanza sobre el conductor del auto. 

La mujer que viajaba en el auto intento alejar al colectivero con insultos y puso en juicio su capacidad para estar al mando de un vehículo de tan importante tamaño. Además, le insistió en que aprenda a manejar bien y a respetar las leyes de tránsito. 

Se generó mucho revuelo en el barrio donde ocurrió el incidente porque los testigos del hecho no lograban tranquilizar a los protagonistas de la brutal pelea. Algunos de los hombres que se encontraban en la zona, tuvieron que retener a los conductores a la fuerza para que no siguieran buscando pelea. Después de un rato, cada uno volvió a emprender su viaje, pero la violencia ya había tenido lugar.