DOLOR

Murió Ernesto Cherquis Bialo, un verdadero maestro del periodismo deportivo argentino

Cherquis fue uno de los comunicadores más influyentes de la historia del deporte argentino. Fanático del boxeo y reconocido hincha de San Lorenzo, nos dejó a los 85 años.

Ignacio Bregliano
Ignacio Bregliano

El periodismo deportivo argentino se encuentra de luto porque este viernes 20 de marzo, a las 21:56, falleció el gran Ernesto Cherquis Bialo, a los 85 años de edad. 

Su partida deja un enorme vacío, quizá irremplazable, en la historia de la gráfica, la radio y hasta en la televisión nacional. Es que Cherquis, como se lo conocía en el ambiente, era un enorme comunicador, dueño de una verba y una manera de contar especial. 

El reconocido periodista, que había nacido en Montevideo, Uruguay, y que llegó a nuestro país cuando tenía cinco años, luchaba desde hace varios meses contra una leucemia que lo llevó a ser internado en varias ocasiones. Según él mismo había relatado, una neumonía bilateral desencadenó en una falla en su médula, razón por la cual se erosionó su estado de salud. 

Hijo de inmigrantes polacos y rusos que se instalaron en los conventillos de Buenos Aires, Ernesto comenzó a amar a la ciudad que lo cobijó desde muy chico y así fue como se abrazó al tango, del cual se había vuelto fanático. 

Su mayor trascendencia la alcanzó en las gloriosas y prestigiosas páginas de la "Revista El Gráfico", a la cual ingresó en 1963 y donde, años más tarde, se convirtió en su director, y también en "Radio Rivadavia", medio del que fue su Director de Deportes y, por muchos años, el conductor de la emblemática "Oral Deportiva", distinguiéndose con sus notas editoriales bajo la emocionante cortina de "Balada para un loco", con el fraseo inconfundible del Polaco Goyeneche. 

Pero en la "Editorial Atlántida" y a lo largo de 30 años en la publicación deportiva por excelencia de nuestro país, Cherquis forjó un estilo narrativo desbordante y subyugante. Desde cronista a director (1984-1990), Ernesto logró emparentarse con las plumas de Osvaldo Ardizzone, Juvenal, Dante Panzeri y Osvaldo Orcasitas, entre otros. Al mismo tiempo este fanático hincha de San Lorenzo fue parte importante del programa dominical "Polémica en el Fútbol", que acompañaba la previa de los fanáticos en aquellos domingos a puro fútbol. Luego fue panelista de "Tribuna Caliente", envío televisivo que también llegó a conducir. 

Si bien cubrió todo tipo de eventos deportivos, su pulida forma de escritura se distinguía a la hora de acercar al público a las grandes gestas internacionales de los boxeadores argentinos. Bajo el seudónimo de "Robinson" (en honor a Ray Sugar Robinson), fue testigo privilegiado de las hazañas mundialistas de los pugilistas nacionales, al mismo tiempo que, con muchos de ellos, forjaba una fuerte amistad, tal es el caso de su estrecha relación con Carlos Monzón. 

Tras su incursión fugaz por el periodismo general como conductor en la primera mañana de la radio, de la mano de Julio Grondona, Ernesto fue vocero de la AFA desde 2008 y hasta 2016. 

A todo esto, Cherquis entregó la última parte de su carrera a escribir libros sobre boxeo y relatar las miles de anécdotas vividas alrededor del deporte nacional y mundial para "Infobae". Además, en su última etapa ante los micrófonos y las cámaras, fue parte de "C5N" y de "Radio 10", donde se expresaba en una columna semanal en el programa 'Mañanas Silvestres". Desde allí, Cherquis seguía arremetiendo contra el poder y dejando bien en claro cuál era su postura ante un convulsionado e intrincado fútbol argentino pero, sobre todo, ante la vida. 



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