ENTREVISTAS

Alfredo Casero: "En Japón se acuerdan de mí"

En diálogo con Diarioshow.com, el comediante de “Cha Cha Cha” se refiere a su vida de artista en Argentina y en el exterior tras superar enfermedades, siempre acompañado por sus hijos.

Alfredo Casero regresó al teatro con su clásico "Cha Cha Cha" en el Metropolitan donde se juntó con su viejo coequiper Fabio Alberti y un elenco de lujo: Romina Sznaider, Santiago Ríos, Diego Rivas, Lito Ming, Leo Raff, Flavio Gonzalez, y Gustavo Ciancio. “Hay personajes como Peperino Pómoro”, y subraya que convocaron a todos del elenco original: "Algunos son de la partida y otros no. Vivian El Jaber trabaja actualmente en la obra Tootsie, y Alacrán vive en Estados Unidos".

-¿Por qué decidiste volver al teatro?

-Es una forma de reconstrucción, de permitirle a la gente que se ría y en un punto es un negocio para poder vivir y un orgullo ya que puedo producirlo sin pedirle nada a nadie.

-¿Reuníste a tus compañeros de ruta?

-Sí, es un placer estar con los viejos compañeros después de tantos años porque cada uno hizo lo suyo y todos tuvieron la suerte de crecer. En realidad estamos casi todos los de Cha Cha Cha que durante años recibimos tanto cariño del público. Lo que hay es muy bueno, no perfecto, pero quiero y deseo que le brindemos dos horas de risa a la gente.

-¿ Por qué demoraste tanto tiempo el regreso?

-Cuando estaba en la televisión el humor que había en ese momento trataba a la mujer de una manera horrible. Yo, siempre fui respetuoso. No sé, todo lo que se presenta ahora está en Internet, pero en mi caso, necesito conectar con la gente y por otro lado, me resultó muy duro conseguir trabajo durante los últimos cuatro años por decir cosas que después se demostraron lamentablemente. Por ser uno de los primeros que salí a gritar, fui uno de los primeros al que le pegaron.

En 'Cha cha cha' trabajaban Alfredo Casero, Diego Capusotto, Fabio Alberti, Mex Urtizberea, Pablo Cedrón, Mariana Briski, Rodolfo Samso, Sandra Monteagudo y Vivian El Jaber.
En "Cha cha cha" trabajaban Alfredo Casero, Diego Capusotto, Fabio Alberti, Mex Urtizberea, Pablo Cedrón, Mariana Briski, Rodolfo Samso, Sandra Monteagudo y Vivian El Jaber.

-¿Estuviste en Palma de Mallorca, cantando?

-Estuve en varios lugares trabajando con Alacrán. Antes hacía 112 shows por año, ahora, todo cambió.

-¿Qué diferencia hay entre el público de Argentina y el del exterior?

-A veces, cuando voy a un lugar, me saludan y me abrazan. Me dicen de memoria un pedacito de algún sketche, y si voy en un barco desde Formentera a Mallorca, también. Me abrazan porque vieron Vulnerables, cuando vuelvo a Japón, la gente se acuerda los programas de televisión.

-¿La música ocupa un lugar importante en tu carrera?

-Gasté muchísimo dinero produciendo cosas hermosas, grabé cinco discos. Ahora voy a sacar nuevas versiones con Nicolás Guerrero. Siempre estoy trabajando, nunca dejo de producir.

Alfredo Casero cantó en Palma de Mallorca. (Foto: El Nueve).
Alfredo Casero cantó en Palma de Mallorca. (Foto: El Nueve).

-¿Cómo te definirías?

-Soy como un cantor y un artista de varieté. Me gusta mucho todo lo que fue el período Barroco. Me encanta tocar la armónica, de la trompeta, me divorcié. La música tiene todo, hay que reconocerlo.

-¿Cuáles fueron los momentos más importantes de tu vida?

-Cuando hago cosas tengo una mentalidad binaria a pesar de ser totalmente analógico. A veces me olvido de los más grandes y de los peores también, pero siempre recuerdo algo. Siempre hay uno más importante y creo que uno fue haber estado tan cerca de la muerte.

-¿Querés hablar de ese momento tan especial?

-Cuando me operaron y tuve un montón de quilombo. Por suerte me salvó una infectóloga. De modo que conozco la cerca la muerte y también la alegría de saber de que es un placer. Fue un placer haber estado ahí.

Nazareno, Guillermina y Minerva, los hijos de Alfredo Casero. (Foto: La Nación).
Nazareno, Guillermina y Minerva, los hijos de Alfredo Casero. (Foto: La Nación).

-Volviendo al temas de los buenos momentos. ¿Hay más?

-Sí, la crianza de mis hijos porque nos hemos divertido muchísimo. Cuando nació mi primera hija la madre era mu joven y yo también, yo tenía 23. Después viene Nazareno y Minerva, de una relación con un artista plástica. Minerva también pinta muy bien, parecido a su madre, la verdad es una genialidad. Minerva es increíble y disciplinada. Nazareno tiene una locura parecida a la mía, un día aparece con un caballo arriba una camioneta y en todo lo que se le ocurre, ahí estoy yo. Tengo la suerte haber criado hijos hermosos de una manera muy buena. Jamás me pidieron un peso, en mi casa hasta el perro tira el trineo.

-¿Es verdad a tu hijo Nazareno le pediste que no te cargue el apellido?

-Sí, como si fuera un extraño porque este mundo es de hierro. Hay que cuidarse mucho.

-¿Actualmente, estás en pareja o solo?

-No hablo de eso. Nadie sabe nada de mí. Al menos, lo intento. Perdón, paso esta respuesta.

-¿Querés agregar algo más?

-Sí, que estar mal es muy fácil. Estar bien es un trabajo agotador. Todo tiene que ver con la libertad, con la libertad absoluta de hacer lo que uno quiere. Y la libertad absoluta es el precio de la eterna vigilancia para mantenerla.

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