Leonor Benedetto: “El amor real es más grande que los hombres que pasaron por mi vida”

EXCLUSIVO. La actriz, hito viviente de nuestro espectáculo, se encuentra en un momento de plenitud y sabiduría. En charla con Diarioshow.com, habla sobre los aprendizajes de estos años. Leé más en la nota.

 @Rfilighera

Todos los caminos artísticos conducen a su verdadera identidad. Aquella pasión por la actuación que se despertara en ella siendo apenas una niña, sigue indemne en cuerpo y espíritu. Leonor Benedetto es así. Rebelde y pasional. No ceja nunca; cada posibilidad de la vida tiene que ver, para la actriz, directora y autora, con una suerte de desafío, de apuesta a lo desconocido. Y esta manera de reinventarse siempre ha formado parte de su pensamiento y constituye, en la actualidad, el camino de su derrotero profesional como el de su existencia misma.

Sus convicciones afloraron también en la charla mantenida con DiarioShow.com. "Desde mi temprana juventud, nunca me gustaron las aglomeraciones ni tampoco los lugares o reuniones donde se concentra mucha gente. Es más, creo que habré ido, en toda mi vida, a dos boliches bailables. En realidad, la cotidianeidad actual no me modificó demasiado, por supuesto, están presentes aquellos protocolos que tienen que ver con el barbijo, la distancia y el tema del alcohol y otros cuidados que se incorporaron con mayor rigurosidad. En realidad, me encuentro ahora más abocada hacia un tipo de material no visible", destacó Leonor ante la consulta de como se había posicionado en etapas de emergencia sanitaria.

-¿Estos tiempos son una especie de bisagra, para poner una pausa la vorágine?

-En mi caso, la pausa, la reflexión, la meditación forman parte de mi vida. Es un ejercicio cotidiano. Siempre he trabajado mucho y ante la circunstancia de la época que vivimos, le sumé otro tipo de tareas como el trabajo práctico de tener la casa en orden y limpia, cosas de las que antes me ocupaba menos. Entonces, mi vida regular no ha cambiado tanto. Lo que sí creo que lo que estamos transitando es una experiencia asombrosa y, entiendo, por otra parte, que ningún ser viviente, había experimentado antes algo parecido. Estamos ante la presencia de una crisis, interesante, para sacar provecho.

-¿Pensás que se producirán cambios profundos en las relaciones humanas?

-No creo que esto derive en algo general. Tampoco creo que como sociedad nos vayamos a convertir en más solidarios ni en más bonitos ni en mejores vecinos. Todo esto forma parte de una decisión personal y estamos viendo, por otra parte, cómo se maneja el ojo miserable de los que mandan con el tema de las vacunas. No nos han hecho mejores, en cambio, sí creo que es una posibilidad para todos aquellos que quieren, convertir este panorama en un puente para cruzar hacia un lado mejor de la humanidad. Pero, no es para todos. De ninguna manera.

-¿Cómo observás, entonces, las grietas, las divisiones que hay?

-La tensión entre los seres humanos ha existido y me parece que va a existir siempre. Es una tensión que provoca movimientos y cambios de pensamiento en aquellos que están más proclives a investigarse como personas. Y todo esto, se nota mucho más porque esperamos que la gente y la humanidad cambien.

 

ELLAS Y LA LUCHA

-¿Cómo advertís el avance cultural hacia una igualdad de derechos?

-La mujer hace mucho tiempo que tiene conocimiento acerca de cuál es el lugar que le corresponde. Ha debido instalarse en un espacio sin tener que ganárselo, en el mejor de los casos, a codazos. Por otra parte, existe el patriarcado que no está dispuesto a ceder su lugar. En tanto, es minoritario el número de hombres dispuestos a revisar determinado tipo de comportamientos. En consecuencia, hace falta mucha inteligencia, mucho libro leído y mucha conciencia personal. Para los bárbaros, violentos y brutos, es muy provocador que la mujer se levante pidiendo derechos.

-¿Te impactaron las denuncias dentro del mundo del espectáculo sobre acosos y abusos?

-Celebro que se hayan difundido. Además acompaño a las mujeres que tienen la valentía de llevarlo adelante pero, a su vez, soy consciente que no la pasan bien. Son pocos los hombres que acompañan. Y muchos de ellos se solidarizan de manera mentirosa. Tengamos en cuenta que hay jueces que están recusando la ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Y, reitero, son jueces. Y estos jueces que juraron respetar la Constitución están pidiendo, entonces, que no se la respete. El resto de los mortales, vos, yo y nuestro vecino, no fuimos incluidos para legislar, pero estas personas sí. Lo primero que tienen que hacer es respetar las leyes. Esta gente, los jueces- tanto hombres como mujeres- no quieren reconocer la autonomía femenina.

"Para los bárbaros, violentos y brutos, es muy provocador que la mujer se levante pidiendo derechos"

-¿Viviste, en algún momento, alguna situación de acoso, o fuiste testigo?

-Yo supongo que a todas las mujeres nos ha tocado, en algún momento, acompañar a alguien ante la existencia de un episodio de estas características o vivirlo personalmente, quizás.

 

-¿Qué balance hacés de tu carrera actoral?

-Yo creo que tuve trabajos que han llegado a diferentes generaciones de espectadores. Ciclos como "Rosa de lejos", "Padre coraje", "Querida Leonor" han calado muy hondo en el sentimiento del espectador. Es que la actual base tecnológica posibilita, además, en la actualidad, que estos programas sean conocidos por gente muy joven, eso me encanta.

Leonor Benedetto: “El amor real es más grande que los hombres que pasaron por mi vida”
"Rosa de lejos", la telenovela que popularizó su nombre.

-¿Que energía te han dejado los amores en tu vida?

-Guardo buenos recuerdos pero, como no soy nostalgiosa ni tampoco de mirar atrás, ahí están. Probablemente, algunos me han dejado mejor bagaje que otros. Están en el lugar que tienen que estar. El amor real es bastante más grande que los señores que han pasado por mi vida.

-¿Volverías hoy por hoy a tener una relación de pareja?

-Es una premisa que no es válida hasta que pueda suceder. En realidad, no puedo decretar nada. Sé positivamente que la vida no se ubica como en un mapa. Porque, además, los mapas no son rigurosamente certeros. Como vengan las situaciones, yo las voy a experimentar.

-¿Qué recuerdos de tu infancia son los más potentes?

-Mi abuela, probablemente. Ella fue mi mentora, por encima de mi madre. Si bien no tengo dudas que mi mamá fue muy importante en cuestiones puntuales, mi abuela ha sido mi faro, una lucecita que puede ayudarme si eventualmente me pierdo. Forma parte de la galería de esos seres especiales.

 

-¿Estás en plena actividad, más allá de la pandemia?

-En estos momentos continúo liderando diversos encuentros con mujeres que se llevan a cabo en los jardines de los Museos de Buenos Aires. Son actividades muy satisfactorias y que me han generado alegría desde lo espiritual y humano.

Leonor Benedetto: “El amor real es más grande que los hombres que pasaron por mi vida”
Lectora empedernida, siempre encuentra la manera de compartir esa pasión con los demás.

 

-¿Cómo definirías la imagen que te devuelve el espejo?

-Veo a una mujer que está muy contenta con su vida. Y pienso que voy a estar más contenta en el futuro inmediato. Hace tiempo que entendí que mi lugar en este mundo, dentro de lo posible, es pasar a las generaciones que vienen de atrás el poco o mucho conocimiento que voy adquiriendo en la vida. Esto para mí es una obligación sagrada. Estoy en este camino y voy a seguir transitándolo con mucho amor y sentimientos".

 

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