Fue en la tarde del 24 de mayo que Vanesa Aranda habló con su hijo, El Noba, por última vez. El joven cantante salió en su moto sin casco, a pesar de las advertencias insistentes de su progenitora. Un rato después, Lautaro Coronel se estrellaba con su moto y era trasladado a un Hospital con muerte cerebral. Los médicos y su familia pelearon junto con él hasta que el 3 de junio no hubo nada más que hacer y fue desconectado de los artefactos que lo ayudaban a respirar y a que su corazón siguiera latiendo. Su madre se había mudado al hospital con su hijo, dejó de trabajar, y rezó día y noche por el milagro.

Ahora, a casi un mes del desenlace fatal, Vanesa Aranda expresó sus sensaciones. "Esta semana fue terrible, se acerca la fecha y me pongo peor, porque recuerdo lo que pasó. Es muy difícil para todos", dijo en diálogo con TN.

"Trato de estar bien, pero hay días que no consigo tener paz ni tranquilidad. Se me hace pesado, extraño el día a día y cada día que pasa para mí es peor", describió sobre su presente. "Es imposible no llorar, ese dolor en el pecho que tengo no me lo saca nadie", agregó.

El Noba junto a su hija.

Algo que sin duda quedó en el recuerdo de la familia de Lautaro fue el acompañamiento de los fans del cantante de Cumbia 420. "Le agradezco a la gente el cariño. No puse cuadros ni nada de las cosas que nos regalaron porque me hace mal. Las veo y soy un mar de lágrimas" explicó la madre de El Noba.

"No caigo, sigo esperando que aparezca por la puerta", sostuvo y detalló que suele escuchar los temas de El Noba: "Es que cuando lo pasan en la radio, lloro. Entonces me pongo su música para acostumbrarme, porque sé que lo voy a escuchar siempre".

Vanesa Aranda y El Noba, su hijo.

Además de su emprendimiento pastelero, Vanesa trabaja como encargada de edificio, puesto que dejó mientras su hijo estaba en el hospital. Hace poco volvió al trabajo, y al respecto comentó: "Hay muchos días en que no puedo, no tengo ganas, no quiero venir. Pero a mi hijo no le gustaría verme así. Por suerte, tanto los de administración como la misma gente son excelentes y me comprenden".