Valeria Lynch, ¿con problemas de ludopatía?
En medio de la disputa por la división de bienes con su ex, el abogado de Cau Bores apoyó la versión de que el patrimonio disminuyó ya que la cantante lo "despilfarra" en el casino. Más detalles en la nota.
Luego de un matrimonio de 11 años, Valeria Lynch y Cau Bores se separaron y comenzaron el trámite de divorcio. Sin embargo, la ex pareja se ve en conflicto por la división de los bienes materiales.
El ex de la cantante incluyó en la causa una cláusula de manutención, es decir, una especie de resarcimiento económico por parte de la artista por el período compartido como matrimonio. Mientras que la intérprete rechazó en forma rotunda ceder a esa petición.
La suma que exige el brasilero sería de 200 mil pesos como manutención mensual y el 50 por ciento del capital conseguido durante el maridaje. "Me río porque me acordé de la manutención. Querrá que lo mantenga hasta que sea mayor de edad", disparó irónica la intérprete de "Me das cada día más" en una entrevista para "Los Ángeles de la Mañana".
Sin embargo, trascendió que la fortuna a repartir entre la ex pareja habría disminuido por un problema con el juego que padecería la artista.
En comunicación en vivo con Gabriel Turek, el abogado de Bores, el periodista Augusto Tartúfoli reveló en "Confrontados" que en los expedientes de la causa de divorcio aparece como argumento de la disminución del patrimonio el "gusto por el juego" que tendría Valeria y el letrado no pudo desmentirlo.
"¿Puede ser que en el expediente taxativamente diga que la fortuna a repartir disminuyó porque a Valeria Lynch le gustaba el juego? Creo que usted no me lo puede desmentir, doctor", quiso saber el panelista.
Y el letrado respondió prudente: "Ese es un tema privado de las personas. No, no lo puedo desmentir, pero puedo decir que oportunamente me voy a explayar sobre el tema en el expediente".
"Lo que dice el expediente es que lo que hay que repartir disminuyó porque a Valeria le gusta el juego", completó seguro Tartu. Mientras, en la pantalla aparecían imágenes de la cantante en las clásicas maquinitas de un casino.
Por su parte, el abogado concluyó: "Un matrimonio tiene luces y sombras. Todos nosotros hemos pasado por situaciones personales. Pero acá no hay un villano ni una persona burlada en su buena fe. Hay un matrimonio en el que una es una empresaria, comerciante, con 15 academias de arte, con una marca de ropa y shows exitosos; y el otro es un señor que hace cada tanto un show en el interior y ha aportado al matrimonio en la medida que pudo, él hizo su aporte económico, cada uno en su proporción".



