Desesperado pedido de familiares de marinero varado
Emiliano Oscar Jarolin es marino mercante y partió el 22 de diciembre pasado desde el puerto de Santa Fe creyendo que a los tres meses iba a volver a su casa, pero la pandemia de coronavirus lo llevó a ser uno de los argentinos varados en aguas del Mar Caribe. Desde Buenos Aires, su tío Oscar Sandoval mueve cielo y tierra para ayudar a Emiliano, trabajador del Tosna Star de la empresa marítima Maruba, de bandera liberiana.
Actualmente, navegan cerca de San Cristóbal y Nieves, un pequeño país del Caribe. A 6.200 kilómetros de ahí, en la ciudad de Barranqueras, Chaco, a Emiliano lo esperan con ansias su esposa y sus tres hijos. "Se sienten olvidados en el medio del mar", relata Oscar, entre la preocupación y la incertidumbre ante la falta de una fecha de regreso.
"Mi sobrino me dijo: Estamos desesperados, queremos volver. Esto no da para más". Se habla de los cruceros pero no de los barcos mercantes, donde hay trabajadores que siguen navegando en los mares sin posibilidad de retorno", expresa Oscar, quien buscó todas las alternativas posibles para ayudar a su sobrino, y resalta: "No están de vacaciones, viajaron para trabajar. Imaginamos que hay cientos de ciudadanos argentinos en las mismas circunstancias".
En cuanto al accionar de los consulados, sólo dos funcionarios le respondieron. Uno de ellos fue el cónsul argentino en Barbados, Demián Dobry: "Me indicó que, en caso de que mi sobrino o los trabajadores tuvieran la posibilidad de descender en San Juan de Puerto Rico, debía dirigir mi consulta al consulado argentino en Miami. Lo hice y obviamente no tuve respuesta".
