"me animaría a ir al cantando de tinelli"

Ex tumbero youtuber. es furor y ya armó su propia banda de cumbia

J uan Pablo Vega (47) es Pablo a la Mazmorra, "el primer y único youtuber carcelario del país en contra de la corrupción política y del servicio penitenciario". A casi ocho años de haber recuperado su libertad y con 20 tras las rejas, donde compartió cárcel con Monzón, Robledo Puch y hasta con Barreda, quien colaboró para sacarle una muela, visibiliza con sus videos la realidad por la que transitan los presos: "Me encantaría llevar todo esto a la televisión e incluso me animaría a ir al Cantando de Tinelli", señaló en diálogo con Crónica.

"Devoto no es un viaje de egresados, ni el sueño dorado de mamá y papá", reza la canción "Callejero de Boedo", del ya extinguido grupo liderado por Patricio Santos Fontanet. Vega, que actualmente trabaja como pintor y albañil, lo sabe bien. En su "vida pasada", como él prefiere llamarla, se anotó algunas causas en las que se detalla: tenencia de arma, robos agravados por modalidad escruche y privación ilegítima de la libertad, que lo llevaron a recorrer diferentes penales del país. Pero un día, al cruzar las puertas de la última unidad donde le tocó vivir, decidió por sus propios medios dejar atrás su pasado y comenzar de nuevo.

Años mas tarde, el destrato recibido en la cárcel y un sinfín de irregularidades del servicio penitenciario lo impulsaron a contar sus experiencias y dar consejos frente a la cámara de su celular para publicar en la plataforma YouTube, donde posee más de 107.000 suscriptores. "Sentía la necesidad de comunicarle a la gente lo que estaba ocurriendo dentro de las cárceles", indicó a este medio y destacó: "Mi canal es un lugar donde te voy a mostrar el humor sano para que lo puedan ver todos. Nunca con apología del delito, siempre con educación y que sea una charla con anécdotas que te hagan reflexionar".

Por su parte, les dejó un mensaje a aquellos que piensan en delinquir: "La cárcel no es para nadie, perdés todo, no ganás nada. No sos más piola por haber estado preso. Todo lo contrario, el piola es el laburante, el que está afuera, trabajando, con su familia, con sus hijos, en las buenas y en las malas. Yo me bajé de la delincuencia y no es imposible. Entonces, a todos esos les digo que la piensen, que eviten el mal ejemplo".

Según Vega, "les doy consejos a los pibitos para que no caigan en la delincuencia. Dentro del penal uno ve las peores cosas. Desde gente correr con el aparato digestivo en la mano, como si fuera un bebé, porque su panza fue reventada a facazos o presos con el ojo reventado luego de ser apuñalados a través del pasaplatos". Por lo tanto, recomendó: "Mejorar las políticas de reinserción social e inculcar el deporte".

Los seguidores de Pablo a la Mazmorra son fieles al contenido. En su mayoría, le escriben comentarios positivos y los likes parecen reforzar lo que va subiendo semana a semana. Él, desde su pieza, donde tiene pósters de varios clubes del fútbol argentino, se sienta en la cama, acompañado de Monono (un mono de peluche) y sin guion habla de temas que pueden ir desde un motín, la mala comida que reciben, una pelea entre compañeros, las penurias del sistema penal en general, hasta responder comentarios "haters".

Sueña con ir al "Cantando"

"Hace unos días terminé de grabar mi primera canción, llamada Descarrilado sin tu amor con Los Varriletes, una banda de cumbia integrada por tres amigos: Darío, Oscar y Gaby. La vergüenza la perdí desde chiquito, por lo que estoy dispuesto a cualquier cosa, como por ejemplo ir al Cantando de Marcelo Tinelli. Ya he estado en otros programas de televisión y lo he aprovechado al máximo", completó Vega.

A principios de año, el youtuber carcelario cobró relevancia en las redes sociales y saltó a la fama a partir del asesinato de Fernando Báez Sosa y lo que pasó con los rugbiers. Ante ese marco, hizo programas en su canal analizando el trato que recibieron los acusados y lo invitaron de la TV a comentar cómo se vive en una cárcel.