ENTREVISTA

"Milei se constituyó el experimento más acabado del algoritmo político de la ultraderecha"

El periodista Adrián Murano analiza la llegada a la presidencia y  cómo fue el primer año y medio de gobierno. El rol de las redes sociales, la inteligencia artificial y el contexto global. 

"Tiranía 4.0: Algoritmo de una democracia hackeada" es el nuevo libro del periodista Adrián Murano. Un ensayo donde se despliega la anatomía política y cultural de Javier Milei primer presidente autodenominado libertario.

“El libro nace de la necesidad de entender este fenómeno que en la previa parecía distópico. Tanto Milei como personaje que irrumpió de manera inesperada, por lo menos en la escena política, como sus propuestas. La comunión del personaje y las propuestas prefiguraban una distopía. Sin embargo el hecho de que esa distopía llegara a ser gobierno me intrigó de una manera bastante profunda y lo que pretendí más que hacer un libro fue entender qué era lo que estaba pasando”, dice Murano a cronica.com.ar.

“Empecé a leer distintas lecturas distintos autores que habían abordado el fenómeno desde la de sus realidades, que abordaron el fenómeno de las ultraderechas en la dimensión local. Pretendía hacer algo parecido abordando el experimento Milei. A partir de ahí entre las lecturas y la observación de lo que había ocurrido tanto en la campaña como en estos primeros 15 meses de gobierno que es donde se hace el corte del libro, ahí se fue conformando esto que terminó siendo un libro, pero que empezó siendo una sucesión de apuntes, casi con vocación de alumno, de estudiante, de aprender o de tratar de comprender qué era lo que estaba pasando”, agrega el autor. 

-¿Por qué el titulo?

-Tiranía 4.0 refiere a la tiranía de la Internet de este tiempo, que es la de las cosas. Internet tuvo distintas etapas, distintas denominaciones, la más conocida, la 2.0, porque fue la masiva la que se expandió de manera global, pero hoy la Internet es la de las cosas, la de la inteligencia artificial. Es la evolución de aquella internet 2.0 a una red de redes que no solamente interconecta, sino que interviene en la realidad. La Tiranía 4.0 es justamente una definición de este tiempo, donde la internet de las cosas interviene de manera tiránica en la realidad. Y en términos políticos es un resumen de la incubadora que incubó a Milei. Esa Internet de las cosas en la que Milei nace y se desarrolla como figura pública, desde los márgenes de la comunicación tradicional hasta el Milei presidente que utiliza la inteligencia artificial, el sistema de trolls, la comunicación en red y el lenguaje de las redes para hacer política. Ya no como candidato sino ahora como presidente. Hay varias anécdotas  y ejemplos de esto que formulo a lo largo del libro, para mencionar algunas desde el uso de la inteligencia artificial para elaborar y difundir noticias falsas el video de Macri bajando a su candidata en la Ciudad de Buenos Aires, difundido 24 horas antes de la elección para impactar en el comportamiento electoral. O la difusión de datos personales de personas consideradas opositoras, oponentes o enemigas de la Libertad Avanza y de Javier Milei. 

-¿Y el subtítulo Algoritmo de una democracia hackeada?

-El algoritmo como sinónimo de método. Y la democracia hackeada en el doble juego de palabras que propone el término, refiere tanto a una democracia degradada por la intervención de un virus, que es el virus digital, que degrada la democracia a partir justamente del doxeo, de la noticia falsa, de la manipulación, de la intoxicación del debate público. Y al mismo tiempo hackeada porque esa degradación pone a la democracia en una situación de mucha debilidad. Y es en esa debilidad donde Milei se fortalece.

El nuevo libro de Adrián Murano.  
El nuevo libro de Adrián Murano.  

-¿Te llevo mucha investigación?

-Como el libro no nació con intención de serlo, sino con la intención de sumar apuntes, o a partir de la sumatoria de apuntes, de reflexiones, de extractos, de citas, que incluso yo luego vuelco en el libro, el proceso inició casi en simultáneo al triunfo de Javier Milei. Desde entonces fui acumulando esta información que después tomó forma de libro y se volvió más presentable en ese formato a medida que yo lo fui elaborando y fui incorporando nuevos conocimientos. Después sí completé esa toma de apuntes con detalles e investigaciones más específicas sobre anécdotas o ejemplos que me permitían ilustrar cada uno de los hallazgos.

-¿Por qué  te parece que Milei llegó a ser presidente?

-Creo que por una combinación de circunstancias y acción. La circunstancia fue la frustración derivada no solo del gobierno Alberto Fernández, que frustró a propios y ajenos, pero también de un proceso de una década de una economía que no respondía a las necesidades materiales, sobre todo de las mayorías populares, que son las que terminaron abrazando con mayor fuerza e impulso el proyecto político que propuso Javier Milei. Lo hago en el libro una desmenuza el resultado electoral se va a apreciar que por primera vez una restauración conservadora obtiene la fuerza electoral para llegar al gobierno de los sectores populares históricamente identificados con el peronismo o con movimientos populares de otro tipo y no con restauraciones conservadoras como las que impulsó Milei incluso sin guardarse ningú  elemento incluso en la terminología. No solamente en las propuestas durante la campaña donde Milei propuso sufrimiento, motosierra, ajuste y las mayorías populares compraron esa receta, justamente producto de esta frustración que había generado en esas mayorías populares una década de políticas económicas fallidas. Esas fueron las circunstancias. Y después estuvo sobre eso la acción, muy potente, donde la Internet de las cosas, la Internet 4.0, que llega a todos los usuarios de teléfonos celulares. Por lo tanto cada teléfono se transformó en una herramienta de difusión mucho más poderosa que los medios tradicionales. La comunicación directa a través de TikTok, de Instagram, de Twitte, de YouTube o de WhatsApp permitió que el mensaje de Milei y llegara al individuo con consignas muy nítidas y al mismo tiempo vacías de contenido que cada receptor llenaba en función de su frustración. El mejor ejemplo de eso es la imposición de la palabra casta como concepto. 

-¿De dónde surge?

-La anécdota es que la palabra casta como palabra política fue empleada por primera vez por Podemos en España y Podemos naturalmente lo usaba para definir por izquierda el gobierno de una autocracia, no necesariamente autocracia, pero sí del gobierno de la elite, conformada por las derechas o las centro-derechas españolas. Milei toma esa misma palabra, la vacía de su contenido original y la ofrece al público a través de la Internet de las cosas, de la Internet 4.0, y de las redes para que cada quien la llene, llene la palabra casta con sus propios enemigos, con sus propios oponentes. Para algunos trabajadores, por ejemplo, de aplicaciones, para los trabajadores de delivery o para los trabajadores precarizados de aplicaciones la casta podían ser los movimientos organizaciones sociales que se movilizan en la calle o los trabajadores con derechos laborales, o los dirigentes sindicales que protegen esos derechos laborales para un sector de la masa de trabajadores, que para otros trabajadores son una casta privilegiada. Para otras personas la casta es la élite económica o los pobres que reciben planes sociales. Cada cual podía asignarle su propia definición a ese significante vacío que Milei utilizó como eslogan electoral. Y así con muchas otras cosas, pero en el caso de la palabra casta yo le dedico un capítulo entero a cómo se utilizó esa terminología, ese termino en particular, para generar una cantidad de votantes autonominados, que cada votante le daba el significado a la palabra y por lo tanto a su voto en esa definición individual de la palabra casta.

-¿Qué lugar ocupa el discurso de odio?

-Es central porque Milei toma, por ejemplo, de la dinámica populista, la confrontación como forma de amalgama, el populismo. De las múltiples definiciones que hay sobre populismo, en todas coinciden en este punto, los gobiernos populares o las propuestas políticas del campo popular se conforman a partir de una enemistad manifiesta, de un oponente. Ese oponente en el caso de Milei se construyó a partir del significante vacío casta, por lo tanto no fue necesariamente un oponente, el kirchnerismo, el más claro, el más nítido, el más definible del discurso político tradicional, que también utilizó Milei, sino que cada cual tenía su propio oponente para combatir. Pero claro, para eso había que dotarlo del discurso de odio, y el discurso de odio tenía que ver más con las formas, el personaje Milei, que con la sustancia. Con las formas Milei habilitaba que cada quien utilizara o expresara su propio odio hacia esos oponentes que genéricamente podía denominar como casta.

- ¿Y las noticias falsas?

Son centrales. Hay un manual, no está escrito como tal, pero que se difunde entre las ultraderechas, que justamente tiene las noticias falsas y la intoxicación del debate público a través de las noticias falsas como un pilar de la construcción política de las ultraderechas. El primero que lo difundió como práctica fue Steve Bannon en la primera campaña de Donald Trump y después lo usaron todos, lo usó Jair Bolsonaro en Brasil, Giorgia Meloni en Italia, Milie en Argentina, Macri como precuela del experimento Milei. El uso de noticias falsas, la difusión de noticias falsas, tuvo distintas etapas. La precuela de Milei se hizo a través de redes constituidas en Facebook y WhatsApp. Con la evolución de la tecnología también evolucionó la distribución de la información falsa. Hoy hay información falsa que circula incluso por medios tradicionales, impulsados por los algoritmos que en redes sociales permiten una difusión rápida e instantánea diría, de ese tipo de información falsa que es central para orientar e intoxicar el debate.

 

Adrián Murano es un periodista de amplia trayectoria en los medios de comunicación. 
Adrián Murano es un periodista de amplia trayectoria en los medios de comunicación. 


-¿Es un fenómeno mundial?

-Milei forma parte de un fenómeno mundial. Él quisiera ser la figura más relevante, pero la verdad es que integra un fenómeno mundial que es el de las ultraderechas, que avanzan con distinto grado de rol institucional. Pero avanza por lo menos en Occidente de manera muy decidida. Ha sabido este conglomerado de derechas articularse, también desde el punto de vista del financiamiento y sobre todo en la relación con las grandes corporaciones globales que manejan la tecnología del Internet 4.0. Es decir que Millei no es un fenómeno global, pero integra un fenómeno global que es analizado dentro de ese ecosistema porque representa quizá el experimento más acabado del fenómeno de ultraderecha. 

-¿Por qué?

-Millei no hizo nada del curso tradicional de la política. No venía del sistema político, como Bolsonaro, que estuvo 20 años en el Congreso. No llegó al gobierno a través de un partido político tradicional como Trump que finalmente accede al gobierno a partir del partido republicano, no estructuró su propuesta política a partir de la alianza de partidos ya existentes de derecha ultraderecha o conservadores, como hizo Meloni en Italia. Ni siquiera creó un partido político, lo creó una vez llegado al gobierno. Pero antes inventó un sello electoral al que ni siquiera le dio potencia electoral para, en la eventualidad de un gobierno, tener una plataforma institucional más sólida. No compitió, o prácticamente no compitió en las elecciones locales. Simplemente elaboró un sello electoral, hizo campaña en los márgenes y con eso llegó a presidente. Se constituyó el experimento más acabado del algoritmo político de la ultraderecha. Por eso es que, si bien no es un fenómeno global, sí es visto por las ultraderechas como eventualmente un ejemplo a seguir si es que el experimento termina de manera exitosa.

-¿Qué sería de manera exitosa para el ecosistema de derecha? 

-Que se mantiene en el tiempo, hace reformas estructurales y en esas reformas estructurales encuentra su propia sucesión. Esa sería una conclusión exitosa del experimento.

-¿La palabra libertad perdió su connotación?

-Sí, por supuesto. La palabra libertad en boca de las ultraderechas refiere a conceptos de liberalismo económico que en general fueron cooptados, tomados por las ultraderechas para confrontar con las políticas económicas keynesianas o distribucionistas. Hay una malversación del término, naturalmente, pero es una malversación que viene antes de Milie, es una malversación que viene del consenso de Washington y la década del 90, cuando los gobiernos conservadores o de derecha tomaron nociones del liberalismo económico para venderse como gobiernos liberales, cuando en realidad no eran liberales sino conservadores. Con Milei pasa eso.  Es un gobierno conservador prácticamente en toda la línea. Esto se puede apreciar en su posición respecto al aborto o respecto a las minorías, las reivindicaciones de la élite como una cúspide ilustrada, la reivindicación de la generación del 80, que justamente era un gobierno de una oligarquía democrática, porque funcionaba, pero dentro de una democracia limitada. Esa condición hace al de Milei un gobierno conservador, pero sin embargo se constituye a partir del uso de la palabra libertad, sobre todo porque toma nociones económicas del liberalismo, que por supuesto tampoco después se ejecuta de manera completa.

-¿Qué te gustaría que encuentre el lector?

-En principio elementos para evaluar el fenómeno más allá del personaje, para entender qué lo incubó y en tal caso cómo hacerle frente. Creo que Milei representa una amenaza seria a la democracia y al desarrollo democrático de la convivencia democrática en la Argentina y quienes más allá de sus identidades políticas consideran que la democracia es un valor que los argentinos debemos defender bueno. Ojalá encuentren en este libro algunas herramientas, incluso en algunos capítulos ofrezco a partir de la observación de lo que ha ocurrido en otros lugares, posibilidades de antídotos o de reacciones colectivas frente a un experimento que tiene como primer objetivo degradar hasta sus cimientos en la convivencia democrática y después a partir de ahí de esa degradación imponer una autocracia que vuelva estructural el saqueo, la distribución regresiva del ingreso, esto significa sacarle a los que menos tienen para darle a los que más tienen. Ese fenómeno de distribución regresiva del ingreso solo es posible con reformas estructurales, con la destrucción de los sectores medios, que son los más reactivos a la pauperización de las condiciones materiales de vida, y al mismo tiempo, eso solo será posible sin reacción, sin amalgama, que permita estructurar una reacción de las mayorías populares. Colabora justamente con este presente, con esta pretensión hegemónica que tiene Milei  la desorientación del campo popular. Pero esa desorientación es pasajera. 

-¿Qué pretende el libro?

-Desde el punto de vista de la elaboración de alternativas o de antídotos, me parece que el libro pretende justamente primero ofrecer una descripción, trazar un diagnóstico, tanto del origen como de las consecuencias del proceso, y a partir de ahí establecer un tratamiento, establecer una forma de conjurar el experimento.

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