Hay ejemplos que no necesitan explicación y demuestran, sin palabras, la importancia que tiene para los argentinos la democracia. Uno de esos ejemplos claros de amor por la Patria quedó demostrado este domingo por Emilia Pérez de Garcés, una abuela que a sus 96 años que nunca no deja pasar la oportunidad de emitir su voto. 

Según publicó el sitio web tiempodesanjuan.com Emilia fue lokeada con lentes de sol y pañuelo al cuello, para emitir su voto en en la escuela Presidente Hipólito Yrigoyen, en Desamparados, acompañada una vez más de su nieta Macarena. Claro está que a su edad la ley la exceptúa de emitir sufragio, pero ella vive con alegría la posibilidad de elegir a sus representantes.

"Le gusta mucho la política, se interesa por saber lo que le pasa a su país. Se ve todos los programas políticos y se junta dos veces a la semana con sus amigas a jugar a las cartas y a debatir de política. Para nosotros es un ejemplo y un orgullo", comentó orgullosa la nieta de Emilia, al citado medio sanjuanino.

María Carlina García tiene 100 años y sigue votando

Esta cordobesa que nació en 1917 y es conocida en el barrio Ayacucho por su vida activa, declara que vota por convicción, pero también para dar el ejemplo. “La gente debe votar”, afirma. Además, confiesa que su filiación política le viene prácticamente de familia: su padre fue dirigente radical y fundador del comité de Villa Rosario del Saladillo, donde ella dio sus primeros pasos vivió hasta que se casó, a los 18 años.

En esta jornada, se trasladó junto a su hijo, Carlos Colalillo, a pocas cuadras de su casa, donde está el Centro Educativo Francisco Antonio Rizzuto, y subió las escaleras que la conducen al primer piso, que es donde siempre está la mesa que le corresponde. Y previamente confesó: “No quiero que me bajen la urna, no es necesario”, explicó en una nota exclusiva para el medio cordobés lavoz.com.ar.

Efectivamente, Carlina no exhibe ninguna dificultad motriz, entra y sale sin ayuda del auto y en pocas ocasiones se apoya –suavemente– en el brazo de su hijo para desplazarse. Apenas hace alguna referencia a las limitaciones que pueden traer los años con una frase: “Hay que estar en un cuero de 100 años”.

Por último, comentó que su horario favorito para ir a votar es entre las 10 y las 11 o a las 14, porque son los momentos más tranquilos. Y adelantó, al citado portal de Córdoba, que en la noche de este domingo se reunirá con la familia a esperar los resultados, al tiempo que seguramente, se acostará después de la medianoche.

Fuente: tiempodesanjuan.com / lavoz.com.ar