Con la devaluación del 50% en seis meses, el mercado hipotecario, una de las banderas de la reactiviación económica de Cambiemos, volvió al frío de la época anterior. Es que, por tercer mes consecutivo, bajó la venta de propiedades en Capital Federal.

Tras cinco meses de subas, la venta de departamentos e inmuebles retrocedieron en el sexto mes del año un 11,3% comparado en forma interanual. El dato no es tan duro, dado que el semestre completo sigue siendo récord (23% más que el año pasado).

Sin embargo, lo que enciende todas las alarmas entre vendedores y compradores de casas y departamentos es la fuerte caída de las operaciones que se realizaron gracias a créditos hipotecarios: apenas 760 sobre un total de 4.500, lo que representa un 25% menos que el año pasado. Si se compara con mayo, el retroceso fue más significativo, al ascender al 52,7%.

El impacto de la caída con créditos también se sintió en las demás operaciones: las escrituras totales bajaron un 11,3% interanual y 22,2% en relación al mes anterior.

La corrida del dólar, junto a la pérdida de confianza en un crédito que se ofrece atado a la suba de la inflación, son las principales explicaciones que se ven en el mercado. Otro dato relevante en ese sentido: el valor promedio de las transacciones fue de $4.056.946 -subió 77,8% anual- y en dólares, fue un promedio de 148.878 - aumentó 6,9%.

En la primera mitad de 2018, el precio medio de las propiedades acumula un incremento del 6,7% con un metro cuadrado que promedia los u$s 2.532, algo que también consideran que comenzará a revertirse.

En mayo ya se había detectado que, si bien el número de escrituras en la ciudad de Buenos Aires aumentó de forma interanual, en relación a abril el porcentaje fue menor, especialmente las realizadas con crédito, que habían caído un 26,9% intermensual, en consonancia con la suba del dólar.
 

Pesimismo

"Esta es la primera caída interanual en 22 meses y seguramente va a ser mayor en julio y en agosto", sostuvo José Rozados, director de Reporte Inmobiliario. "En julio todavía se mantuvo el efecto de aquellos que habían empezado los tramites durante meses previos a la devaluación", contó en declaraciones periodísticas.

El anuncio llega luego de semanas en las que los bancos anunciaron que los pedidos y consultas por créditos hipotecarios descendieron fuertemente (en junio el retroceso fue superior al 40%), cuando las altas tasas cobradas por las entidades sostienen la tendencia que se había dado a principios de año, cuando el valor de la cuota de un préstamo UVA superó el de los ofrecidos a una tasa fija. Si a eso se suma que tanto el valor del inmueble como el de la cuota se ajustan mes a mes según la inflación, los incentivos para soñar con la casa propia son cada vez menores.