El país fue un horno y ahora se viene el agua

Este miércoles se vivió una jornada muy calurosa y húmeda en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores. En Santiago del Estero, la sensación térmica llegó a los 48 grados. Este jueves por la noche llegarían las lluvias.

Diciembre llega a su fin y, como todos los años, el calor agobiante se expande por casi todo el territorio nacional. Luego de la sofocante jornada de Navidad, donde las altas temperaturas afectaron la Capital Federal, el norte patagónico y la región de Cuyo, regresarán las lluvias, para el alivio de todos los argentinos.

Finalmente, sucedió lo esperado. El sol brilló este miércoles y ardió en la ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano, donde hubo vientos leves del noreste y una máxima que alcanzó los 32 grados. Incluso unas horas antes de que Papá Noel iniciara su recorrido, las piletas de los clubes barriales y municipales se vieron colmadas.

Las colonias también rebalsaron y los vendedores ambulantes, por su parte, tuvieron récord en ventas de aguas minerales y bebidas a base de sales. El calor no sólo afectó a esta región, porque en provincias como La Pampa, Río Negro y San Juan, esta última la más calurosa de la Nochebuena, según el Servicio Meteorológico Nacional, se logró quebrar el umbral de los 40°C en las tardes del 24 y 25.

Mientras tanto en Mar del Plata, donde arribaron miles de turistas para disfrutar del fin de semana largo, la térmica alcanzó los 33 grados. También en Córdoba se registró la altísima sensación térmica de 37°. Y en Jujuy, decenas de familias decidieron pasar la Navidad a la vera del río para mitigar el intenso calor.
 

Golpe de calor

En estos días de altas temperaturas, se está en riesgo de sufrir lo que habitualmente se denomina "golpe de calor", que se produce cuando el organismo no puede refrigerarse a través de los mecanismos normales como el sudor o a través de la respiración.

Ante la consulta de "Crónica", fuentes oficiales indicaron que si una persona siente mareos o se desvanece, se la debe acostar en un lugar fresco, bajo techo. Se le puede ofrecer una bebida rehidratante pero nunca infusiones calientes ni muy dulces, y se aconseja colocar agua fría en las muñecas para aliviar.

En tanto, para evitar una insolación, es muy importante asegurarse de hidratarse durante las actividades al aire libre.

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