Por Fedra Abagianos 
@trinityflux 

En medio de una alarmante crisis económica y social que arremete contra todos, gran parte de los jóvenes ven perdido el sueño de crecer y desarrollar un futuro en Argentina, por lo que deciden partir. Más de 12.300 chicos y chicas entre 18 y 35 años, dejaron el país en lo que va del año, según un relevamiento realizado por la ONG Defendamos Buenos Aires.

A través de encuestas, que llevó adelante el Estudio Miglino y Abogados junto a sus 1900 colaboradores, se establecieron los motivos por los cuales los jóvenes deciden irse y probar suerte en otros países. Así, son muchos los que se mudan con o sin documentación en regla. Y esto sin mencionar a los jóvenes científicos a los que se les cierran las puertas del Conicet y las becas.

Los jóvenes abandonan sus familias, sus mascotas, sus casas, sus cosas, sus vidas, su tierra. Deciden emprender un nuevo futuro en otro lado, con otra cultura, otros idiomas. Algunas veces con dolor, pero también con esperanza, dejan todo en la búsqueda de un futuro más seguro. Son los nuevos expatriados de un país que los expulsa de un presente duro y una crisis que se lleva puesto todo.

Europa y Estados Unidos son los destinos más elegidos. Se debe a "una cuestión de inseguridad, menor nivel de vida y falta de expectativas laborales"

La ONG que habitualmente realiza encuestas mensuales sobre la situación económica, la inseguridad o la violencia urbana, esta vez se vió impulsada a relevar los datos y las cifras sobre la situación de los jóvenes que debieron tomar la decisión de irse tan lejos como les pueda permitir sus posibilidades.

"Los chicos que se marchan, o sus padres y amigos, nos confían que en muchos casos no hay alegría entre estos expatriados. Son chicas y chicos que estudiaron en la universidad o al menos tienen el secundario completo y sienten que en Argentina las cosas llegaron a un punto de no retorno. Ya no consiguen trabajo e incluso han perdido el que tenían", aseguró a Crónica el abogado y director de Defendamos Buenos Aires, Javier Miglino.

"No estamos hablando de gente que se va a pasear, es gente que se va. Más de un 80% tenía trabajo, la mayoría trabajaba en el rubro mercantil y forman parte de los más de 14.000 negocios que cerraron en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense", dijo el abogado.

Para Miglino quienes se van tienen un buen nivel de estudios, con secundario completo y algunos casos una carrera universitaria. "No se van felices, la ilusión era quedarse en Argentina pero de pronto tenían un trabajo y se quedaron en la calle, por el tarifazo, más la recesión y los aumentos de alquileres", explicó el referente de Defendamos Buenos Aires.

Los destinos pueden ser muchos pero los más frecuentes hasta el momento son Barcelona, Berlín, Madrid, París, Londres, Los Angeles, Miami, Roma, Milán y Bruselas. Estas son las diez ciudades más elegidas por los argentinos que se marcharon de Argentina en lo que va de este 2019.

Como destino no hay otras ciudades de América Latina como ha sucedido en otros momentos de la historia. En lugar de México, Brasil o Perú, son Europa y Estados Unidos los destinos más elegidos, y según Miglino se debe a "una cuestión de inseguridad, menor nivel de vida y falta de expectativas laborales", entre otras cosas.

"Se van con una mano atrás y otra adelante, con los ahorros, sabiendo que van a alquilar una habitación que puede valer 300 dolares o euros, y es una cantidad que si tenés un trabajo básico apenas podés sobrellevarlo", aseguró Miglino y agregó: "Era gente ilusionada con el país y que se tiene que ir por la falta de expectativas laborales".

Según el informe presentado por Defendamos Buenos Aires, la principal causa del éxodo en este primer cuatrimestre del año, es el cierre de más de siete mil locales comerciales en la Ciudad y el Conurbano. "Tomando un promedio de cuatro empleados por local, incluído el dueño, al menos 28.034 personas quedaron sin empleo, la mayoría de ellos jóvenes de entre 18 y 35 años", desarrolló el informe.

En ese mismo tiempo, 32.200 alumnos de universidades privadas dejaron los estudios ante la imposiblidad de afrontar los gastos tanto de la matrícula universitaria como las cuotas mensuales, los refuerzos, los materiales didáctios, los traslados y otros gastos. Todo esto sumado a una recesión que no tiene freno, y los aumentos de los servicios de luz, gas, agua, alquiler y el transporte público, que da como resultado una crisis económica que los afecta a los jóvenes y a sus familias.

"En un caldo de cultivo propicio para que los jóvenes se asusten ante la situación del país y busquen otros lugares en el mundo para trabajar y vivir", concluyó Miglino. Como ejemplo está la historia de Angel Staicer tiene 34 años y vive en la ciudad portuaria de Denia en Alicante, España. Se fue de Argentina con un amigo que  en la actualidad reside en Escocia.

"Creo que a todos nos pasa lo mismo, lo más difícil es dejar a tu familia. La mayoría somos descendientes de italianos o españoles donde la familia es un vínculo muy unido", expresó Staicer. "Lo más difícil es conseguir sentirte integrado, quitarte la sensación de ser un extraño. O al volver de visita darte cuenta que el tiempo pasa para todos. Pero las cosas buenas han sido y son la mayoría. Aquí conocí a mi mujer y tenemos un bebe maravilloso que hace que todo esfuerzo sea poco", dijo Staicer.

Para el joven que hoy vive en Alicante, las posibilidades que hay en España o en cualquier otro país de Europa "son bastante mejores que en Argentina". Cosas como "la seguridad, la estabilidad o el rendimiento del salario medio", son para él aspectos que mejoran su calidad de vida y equilibran el dolor de vivir en otro país que no es el suyo.

El cambio es rotundo, drástico. A una edad donde el crecimiento es un deseo que no tiene límites y los desafíos no tienen riesgo, nada puede pasar si todo puede pasar. Ver de lejos la realidad que de cerca se sufrió, parece que se siente menos y los prepara para la construcción de un futuro propio en un mundo ajeno.

Mientras su país les quita las esperanzas y las posibilidades de crecer en su propia tierra, encuentran una salida allá a lo lejos donde se convierten en los expatriados por la crisis.

"El contraste con la Argentina es muy grande y doloroso" 

Julia Cicuttin, de 28 años, llegó a Francia en febrero de este año. Eligió ese país porque es uno de los pocos de Europa -como Alemania o Dinamarca-, que permiten trabajar y residir allí por un año con la visa denominada “Work and holiday. Esta visa especial, que tiene un cupo, por primera vez se agotó en Argentina en octubre del año pasado.

Julia que es psicóloga recibida de la Universidad de Buenos Aires, y que trabajaba en dos instituciones haciendo integraciones escolares con niños y niñas con discapacidad psicosocial. Primero fue a Toulouse, donde trabajó por tres meses y ahora está viviendo en Niza.

“Me fui de Argentina porque estaba muy cansada, y con la situación económica del país mis sueldos no estaban alcanzando para llegar a fin de mes, ni pagar el alquiler”, sostuvo en diálogo con Crónica. En Toulouse trabajó en un bar latino haciendo cócteles en la barra, y encargándose de la caja.

Ahora está en Niza trabajando como moza en un restaurante italiano. “Gano como moza tres veces más que lo que ganaba como profesional en la Argentina. El contraste es muy grande y muy doloroso”, explicó. No le fue difícil conseguir trabajo, el primer día que presentó alrededor de quince curriculums y la llamaron de tres lugares. Hizo las pruebas y pudo elegir en cuál trabajar. Julia aseguró que hay bastante trabajo en el área de servicio, sobretodo en temporada alta.

Julia vive en un mismo lugar con otra persona, ya que vivir solo es mucho más difícil. “Alquilé por un sistema que se llama ‘colocación’. Acá es difícil alquilar para uno solo porque si no sos de acá te piden garantías y que tengas un sueldo mucho más alto de lo que podés percibir”, explicó.

Está muy contenta con la decisión que tomó, por el sueldo, la estabilidad económica y las condiciones laborales. “La situación de Argentina la veo mucho más complicada desde que llegué acá. Intento estar muy informada y cuando veo ciertas situaciones no puedo creer que se naturalice y que se vean como algo normal, que no haya cuestionamientos”, contó.

En los planes de Julia está el volver a la Argentina. “Pero mi regreso va a depender de cómo sean las elecciones de este año”, concluyó.

Julia Cicuttin con la ciudad francesa de Albi de fondo. 

"Me entristece lo que pasa en mi país" 

Cuando a Sol Figuerola, con tan solo 18 años, le ofrecieron un trabajo de niñera en Austin, Estados Unidos, aceptó sin dudarlo, y el pasado enero se fue de Argentina buscando un futuro distinto. Había terminado el secundario y la propuesta de trabajo le dio la oportunidad de vivir otra experiencia, conocer otra cultura, ahorrar “y tal vez encontrar las posibilidades de un futuro distinto”.

Se fue sola, sin sus amigos y sin familia. “Alejarme de ellos era una idea complicada. También me costaba irme por la presión social de terminar la secundaria e ir a la universidad, cosa que yo no iba a hacer si me iba, y mi futuro iba a ser medio incierto”, explicó. En Austin, Texas, se encontró con una cultura muy distinta y hasta le parece estar “dentro de una película”. Conocer gente y descubrir las diferencias le gusta.

“Tener amigos de otros países me parece lo mejor que te puede pasar. Hablar otro idioma y entender que en un punto también todos somos muy parecidos”, aseguró. Pero no todo es bueno para Sol. “Para mi lo peor es que la gente culturalmente es muy fría y cuando uno está acostumbrado a un mate y a un abrazo mientras estás con amigos o familia, es muy complicado”, contó en diálogo con Crónica y agregó: “Saber adaptarse y entender que no estás en tu país y que la gente no te va a recibir de igual manera, es complicado”.

Sol cuida en Estados Unidos a una niña de diez meses a través del programa “Au Pair”. Con este término francés se denomina a la persona que es acogida temporalmente por una familia a cambio de un trabajo. En este caso cuidando a una bebé por la que convive con la familia quien la recibe como un miembro más, y a cambio le retribuye con una pequeña remuneración como también con comida y alojamiento gratuito.

Según Sol está en una mejor situación que en Argentina. “Gano mucho mejor, la calidad de vida es mejor también, uno no tiene muchas preocupaciones realmente”, aseguró la joven. “Pero extraño mucho, a mis amigos, a mi familia y extraño nuestra cultura. La calidez que uno siente en Argentina jamás la va a sentir en otro país”.

La joven asegura que no se puede estar en un lugar con la cabeza en otro pero no está ajena a lo que sucede en Argentina. “Estoy muy triste por todo lo que está pasando. No puedo creer lo caro que esta todo y como cada vez hay menos trabajo. Pero voy a volver porque allá está todo lo que necesito”, concluyó. 

Sol y un presente que disfruta. 

"Espero poder volver y que todo sea muy distinto" 

Nico Guthmann es periodista, ex cronista del programa de televisión “Caiga quien Caiga” (CQC) y ex conductor de los programas de Radio Blue “Ahora es cuando” y “Línea caliente”. A raíz de que la radio decidió levantar su programación se quedó sin trabajo.

La imposibilidad de conseguir otro lo impulsó a irse del país junto a su novia Stephanie Chernov, también periodista. El 21 de mayo a través de Youtube, hizo público un video en el que replicó a través de sus redes sociales y explicó las razones de por qué se fue del país.

“Decidí irme de Argentina en un momento de crisis y en un año de elecciones. Fue una decisión difícil que tomé con mi novia. Sentí la necesidad de explicarme a mí mismo por qué lo hacía. Y haciendo este video me encontré con muchas respuestas. Es Argentina, es la crisis argentina, soy yo, son muchas cosas. Acá intento ser lo más sincero que puedo”, posteó el joven periodista sobre el video.

En esta crónica audiovisual, Gauthmann explicó que se quedó sin trabajo y que decidió registrar cómo estaba Buenos Aires antes de irse para poder compararla con cuando decidan volver, aunque no saben cuándo lo harán. Mostró la Ciudad en un contexto de crisis, con una muy alta inflación y un elevado índice de desempleo.

En este video registró cómo acompañó a su novia a renunciar a su trabajo. Además, de una forma muy emotiva mostraron cómo desarmaron la casa que alquilaban juntos ya que necesitaban el dinero para viajar. Mediante un cartel escrito a mano, dejó constancia del momento con el 55% de inflación anual, que luego acompañó mediante una seguidilla de testimonios recogidos en la calle, donde cada uno de los entrevistados le contó lo difícil que se le hacía llegar a fin de mes.

Reflejó todo de su despedida de Argentina, hasta el testimonio de un hombre que en las inmediaciones de la Casa de Gobierno le contó que había una amenaza de bomba en la Rosada . “Es un viaje de crecimiento y donde queremos ir a lugares donde estén pasando cosas”, dijo y agregó: “Estamos convencidos de lo que estamos haciendo, lo estamos haciendo para crecer laboralmente”.

En el video que grabó en Buenos Aires y que editó íntegramente en el avión durante el vuelo de ida a Europa, expresó: “Me voy de Argentina un tiempo muy largo. No siento que me esté escapando de Argentina. Siento que tengo el privilegio de poder hacer una experiencia así”.

Entre las reuniones de amigos, las lágrimas por la despedida y la tristeza de una realidad que inunda el país que está dejando atrás, Guthmann aseguró: “Espero volver y que la foto de Argentina sea muy distinta". 

El periodista Nico Guthmann junto a su novia Stephanie, en el vuelo a Europa