María Florencia Bergamini (39), quien está detenida por simular ser jefa de prensa de Juliana Awada, esposa del presidente Mauricio Macri, negó conocerla pero aseguró que si debe pedirle perdón lo hará porque no quiso perjudicarla.

"Si debo pedir perdón a la primera dama, no tengo problema en hacerlo ya que jamás quise perjudicarla”, sostuvo la mujer en el juzgado federal de Rodolfo Canicoba Corral, ante quien se negó a prestar declaración indagatoria pero pidió la excarcelación.

Bergamini hizo una breve exposición en la secretaría del juzgado donde se instruye la causa en la que negó tener vínculos con Awada, afirmó que devolvió todo el dinero a las seis “amigas” que la denunciaron y que no buscó estafar a nadie.

"Quiero dejar en claro que no tengo ninguna relación con Juliana Awada, que no he damnificado a ninguna de esas seis amigas en común, sino por el contrario, he invitado y pagado de mi bolsillo, las veces que he podido, para disfrutar y compartir junto a ellas”, dijo al hablar brevemente.

Además sostuvo que el viaje al Mundial en Rusia que le vendió a dos parejas no tuvo nada que ver con la primera dama y que devolvió los montos transferidos a su cuenta y el efectivo porque las personas desistieron del viaje.

La mujer aludió a “infinidades de calumnias e injurias” de personas que ni siquiera conoce. "No tengo relación alguna con la Casa de Gobierno, ni con la primera Dama”, reiteró, pero se amparó en su derecho a no declarar cuando se le hizo una única pregunta referida a un mensaje de texto que envió el 31 de enero último en el que aludió a Awada.

Bergamini pidió junto a su defensor particular, Guillermo Acuña, un plazo de 48 horas para estudiar la causa antes de ampliar su indagatoria pero sostuvo además que no puede hacerlo detenida, por lo que reclamó la excarcelaciòn.

Este último pedido será evaluado por el juez tras dictamen del fiscal del caso, Franco Picardi.
Según las denuncias, la mujer se hacía pasar como encargada de prensa de Awada, a quien aludía como “jefa” para cometer varias estafas, entre ellas sacar 400.000 pesos en ropa de un local de un shopping en zona norte.

Además hay escuchas telefónicas directas, entre ellas una en la que le hablaba a su novio de la situación. "La plata la tenemos que devolver”, decía Bergamini a su novio en la escucha, explicaron fuentes de la investigación.

Según lo que pudieron determinar los pesquisas, la mujer sacaba ropa de ese local exclusivo “a prueba” durante un mes y a nombre de otras clientas, con la promesa de utilizarla y, en caso de querer quedársela, pagarla.

Además fue acusada de haber vendido viajes a Rusia a sus “clientas” con la promesa de estar en contacto directo con la primera dama.

También le atribuyeron haber organizado una cena en el restaurante “Estilo Campo” de Puerto Madero, que pagó en su totalidad y, según dijo, “a nombre” de la esposa del presidente Macri.

Y en otra ocasión, en otro restaurante, la cuenta fue pagada mitad por ella y la otra mitad por las demás comensales.

Hasta el momento se la acusa de los delitos de estafa y usurpación de título, los cuales son excarcelables. Para los próximos días fueron citadas como testigo las mujeres presuntamente estafadas y el juez aguardará los resultados de un peritaje a una computadora secuestrada anoche en el domicilio de la detenida, al que la Policía ingresó cuando el novio de Bergamini llegaba al lugar.

Bergamini fue denunciada el 12 de este mes como presunta autora de una estafa a tres mujeres a las que les aseguró haber conseguido pasajes solventados por Presidencia de la Nación para viajar a Rusia con motivo del Mundial de fútbol.

Según informó el Ministerio de Seguridad, Bergamini contactaba a las mujeres a través de su novio y decía tener relación directa con la esposa del presidente Macri, para de esta forma atraer posibles clientas a las que luego engañaba.

La mujer además simulaba organizar eventos para la primera dama por teléfono y delante de sus potenciales víctimas, donde pedía caterings y distintos presupuestos.

Las tres mujeres damnificadas comenzaron a sospechar de Bergamini cuando le pidieron un comprobante que acreditara sus viajes y sólo les entregó un pedido de presupuesto de la casa de venta de artículos electrónicos Garbarino.

A raíz de esto, se realizó una denuncia y comenzaron a realizarse tareas de inteligencia a cargo del Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado de la Policía Federal Argentina (PFA).

A partir de las tareas de campo, pudo establecerse que Bergamini trabajaba como recepcionista en una empresa constructora ubicada en cercanías de la Plaza San Martín, en el mencionado barrio de la Ciudad de Buenos Aires, donde fue detenida el martes por la tarde.

Interviene en la causa el Juzgado Federal 6, a cargo de Canicoba Corral, secretaría 12 de Sergio Alejandro Echegaray.

Fuente: Télam