La historia de la científica del Conicet que ganó 500 "lucas" en programa de TV
Marina Simian habló en exclusiva con Crónica y contó sobre el drama de la desfinanciación de la ciencia en Argentina.
Por Fedra Abagianos
@trinityflux
Marina Simian es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en la Universidad de San Martín (Unsam), y en la noche del martes ganó 500.000 pesos en el programa “¿Quién quiere ser millonario?” que conduce Santiago del Moro por Telefé.
La bióloga, especialista en el desarrollo de nuevos tratamientos para el cáncer de mama, participó en el formato de preguntas y respuestas para costear la investigación que ella y su equipo llevan adelante. En medio de la crisis que sufre en la ciencia y los científicos en la Argentina por los ajustes, los recortes, la devaluación y la ausencia y el ninguneo del Estado, Marina recurrió a la televisión como una posible fuente de financiamiento.
Marina es investigadora del CONICET en la Universidad de San Martín y tiene un objetivo increíble No viene a buscar dinero para sí misma, sino para contribuir a su grupo de trabajo en la búsqueda de una cura contra el cáncer #MillonarioTelefe pic.twitter.com/whVS98kNSb
En diálogo con Crónica aseguró que llegó a esta instancia porque “estamos completamente desfinanciados. Yo soy responsable de un grupo de investigación, somos un equipo y soy responsable de proveerles a mis estudiantes de doctorado y posdoctorado los reactivos que ellos necesitan para poder trabajar”.
La emoción de Marina antes de ir por ¡medio millón de pesos! #MillonarioTelefe pic.twitter.com/LQVbjuoR67
— Telefe (@telefe) 8 de mayo de 2019La científica lidera un equipo de investigadores y un proyecto en el que trabajan sobre el mecanismo de resistencia al tratamiento más común para el cáncer de mama. El 75% de los casos de esa enfermedad coincide con la presencia de un receptor de estrógeno que promueve la proliferación descontrolada de células. El tratamiento actual es una terapia complementaria, un medicamento llamado Tamoxifeno, que bloquea la acción de la proteína con una eficacia del 50%.
Cuando dicho tratamiento no funciona se habla de “resistencia al Tamoxifeno”, lo que conduce a la aplicación de otros métodos. Investigar los mecanismos que generan esa resistencia es de gran importancia clínica. Con el objetivo también de mostrar lo que son como equipo de trabajo y como científicos, Marina y sus investigadores asistieron al programa con el fin de conseguir dinero para costear reactivos que necesitan para su proyecto, que fueron obtenidos a través de un subsidio pero que por el poco monto que es y por la devaluación no les es suficiente.
“Esos reactivos los consigo concursando por subsidios tanto a nivel nacional como internacional, siempre es una competencia, nadie te regala nada en este ámbito”, dijo la bióloga y agregó: “Lo que nos pasa en este momento es que el mayor financiador a la investigación básica es el ex Ministerio de Ciencia y Tecnología, en la actualidad secretaría”.
Marina, que lidera un equipo de cinco personas con dos becarios de doctorado, dos de posdoctorado y una técnica, tienen adjudicado un subsidio que ganaron en 2017. “En lugar de depositarnos los montos que corresponden nos depositan la mitad, El otro problema es la devaluación tan fuerte, que tiene un impacto muy negativo sobre el poder de compra del dinero que nos adjundicaron, por lo que lo que presupuesté desapareció”, aseguró
"A nosotros como directores de proyecto nos ponen en una situación muy compleja, porque yo ¿cómo hago para comprar reactivos si el Estado no me está pagando lo que yo gané?", dijo la bióloga. La decisión de ir al programa fue "intuitiva", no lo pensó demasiado.
"Estaba nerviosa antes de concursar porque uno tiene miedo de hacer un papelón. Es como dar un examen", comparó Marina y agregó: "Tenía muy claro que iba a hacer lo mejor que podía para conseguir la mayor cantidad de fondos para costear lo que estamos haciendo en el laboratorio".
Sobre la situación de profunda crisis en la que están inmersos los científicos y la ciencia, Marina aseguró que se encuentra como en un estado de "depresión" durante estos últimos años. "Estoy muy desanimada y la verdad que es una tristeza. Aunque yo le ponga onda y entusiasmo, me da mucha tristeza. Son muchos años de trabajo y al margen de esta situación puntual que estamos viviendo ahora que es catastrófica, siempre la situación del científico es sacrificada", exclamó desanimada.
A pesar de las adversidades, aseguró: "Los científicos argentinos tenemos menos equipamiento, pero somos creativos. Siempre buscamos nichos para investigar porque siempre hay lugares donde uno puede hacer una diferencia". El equipo que forman es parte del laboratorio de Nanobiología, del Instituto de Nano Sistemas de la Unsam, y trabajan en entender cuáles son los mecanismos que llevan a la progresión de los tumores malignos, y a la reticencia a algunos de los tratamientos del cáncer, y con el dinero que ganó en el programa de televisión ahora puede sostener la investigación hasta fin de año, pero después tendrán que ver cómo continúan.
Su teléfono estalló desde la mañana de este miércoles, producto del impacto que provocó su participación en el programa. "No me imaginé que iba a tener tanta repercusión. Que esto sirva para hacer público lo que nos pasa. Si sirve para poner el tema en el tapete, bienvenido", concluyó.

