Invadida por la angustia se retiró Mercedes de un juzgado de Tigre, luego de entregar a sus hijos, cedidos en guarda provisoria a su tío paterno. Un fallo que la propia mujer cuestiona en base a las denuncias por abuso contra su ex pareja, y las latentes posibilidades que éste retome el vínculo con los niños sin intermediarios, puesto que el familiar a cargo de ellos aclaró no estar en condiciones de poder cuidarlos.

El 23 de mayo, Mercedes vio cómo sus últimas esperanzas se desvanecían cuando sus hijos de 10 y 7 años se alejaban de ella para cumplir con la guarda provisoria a nombre de su tío paterno dispuesta por el Juzgado de Familia N° 1 de Mercedes. Una determinación contradictoria para la mujer y sus representantes legales, quienes argumentan que el ser querido designado reiteró ante las autoridades que no contaba con el tiempo suficiente para protegerlos en su vivienda.

En este sentido, el abogado de la progenitora, Andrés Bonicalzi, le señaló a Crónica que "es lo mismo que esté en contacto con el padre, porque nos consta que el tío no está nunca en la casa y en esos momentos el padre se queda con los chicos". El testimonio de Bonicalzi se enfunda en la acusación por abuso que su cliente realizó contra su ex pareja, y por la cual se estableció que éste mantuviera contacto con los menores, mediante la presencia de un tercero, en este caso el tío paterno de los chicos.

En el momento que las criaturas eran apartadas de su madre, el mayor "se agarraba del marco de la puerta para no irse. Se resistía a ir con su tío", detalló el abogado. En consecuencia, la primera acción en materia legal de Mercedes se centra en restablecer el contacto con sus hijos.