Fue hallado muerto en el cementerio municipal de Villa Carlos Paz. (Gentileza La Voz)

El lugar donde enterrar a Capitán, el perro que murió el domingo después de pasar más de 10 años junto a la tumba de su amo en el cementerio municipal de Villa Carlos Paz, provocó una inesperada controversia entre el municipio y protectores de animales.

Mientras las autoridades proponen enterrar al perro en una plazoleta y hacerle un monumento, los proteccionistas quieren que los restos del animal queden en el mismo cementerio.  

Proponen enterrarlo en una plazoleta y hacerle un monumento.


La Fundación Proteccionista de Animales (FUPA) pidió que Capitán sea sepultado junto a la tumba de su dueño, Miguel Guzmán, donde el animal pasó una más década. indicó hoy El Diario de Carlos Paz, 

Pero el municipio quiere incinerar los restos del perro y sepultarlos en una plazoleta donde construirá un monumento en su honor, iniciativa que deber. tratar el Concejo de Representantes por tratarse de un espacio público.

Desde la familia del amo del perro quieren enterrar al animal en el cementerio.


Por estas horas, los restos del perro se encuentran bajo el cuidado de las integrantes de la FUPA, que analiza los pasos a seguir. En ese sentido, hubo quienes plantearon además la posibilidad de embalsamar los restos del animal.


La muerte de Capitán no pasó inadvertida en la ciudad, que reclama que sea inmortalizado como un "ejemplo de fidelidad, compañerismo y amor", destacó el periódico local.

En tanto, Daniel Guzmán, hijo del amo del perro, reconoció a la emisora Cadena 3 que muchas veces durante estos 10 años Capitán los seguía hasta su casa cuando iban a visitar a su padre al cementerio.

"Pero que se volvía solo a la tumba y dormía todas las noches ahí. Lo mejor sería dejarlo enterrado en el cementerio", agregó.

FUPA se encargó de los cuidados de Capitán durante los últimos años.


FUPA se encargó de los cuidados de Capitán durante los últimos años, cuando padecía problemas de salud, por eso es que la organización quiere tomar partido en la decisión sobre qué se hará con los restos del animal.


Capitán desapareció de su casa, a unas 15 cuadras del cementerio, cuando su amo murió, en marzo de 2006 y en enero de 2007, los empleados del cementerio lo vieron entrar por primera vez y el entonces director del lugar, Héctor Baccega, contó que lo encontraron un día frente la tumba de quien había sido su amo. 

Desde entonces, cada noche estuvo allí y allí murió este domingo, a metros de los restos de su amo, sepultado 11 años antes.