La fuerte tormenta afectó a todo Bolívar y también en menor medida a los partidos de Daireaux y Monte, mientras que en la localidad de Urdampilleta, las personas de barrios carenciados se agolpaban frente a la comuna para pedir velas y agua dado que el viento derribó cables eléctricos con lo que no se podía extraerla de pozos o cisternas.

Javier Carona, subjefe del cuartel de bomberos de Urdampilleta, dijo que hubo voladuras de techos de viviendas y que el viento se llevó entera una casa precaria, al tiempo que cayeron antenas de televisión y radio.

Contó además que la fuerza del viento “hizo estallar los vidrios de la escuela 22, cuando se estaba dando clases, lo que causó alarma en los alumnos y docentes”.

"Además tuvimos que despejar las ramas que obstruían el tránsito sobre la ruta 65, lo que ocasionó el corte de la circulación de automóviles, mientras que sacamos un tinglado de una antigua cerealera que aplastó al menos cinco automóviles”, refirió Carona.

Indicó que hubo “dos o tres familias evacuadas a las que se les voló el techo de sus viviendas, mientras que también se observa varios autos y comercios con sus vidrios rotos por la granizada”.

"La tormenta comenzó cerca de las 16 y duró aproximadamente 40 minutos, era increíble ver como los contenedores de basura eran arrastrados hacia un lado y llegaban a la esquina e iban hacia el lado contrario, fue como una especie de remolino”, indicó el subjefe de bomberos.

Puntualizó que en la localidad de Pirovano “tuvimos que trabajar porque se inundó parte del hospital”, mientras que tampoco tiene luz y la situación “es similar a la de Urdampilleta, con el agravante que hubo mas caídas de postes de luz por lo que se va a demorar el restablecimiento del servicio”