En busca de respuestas y desesperados por la ola de robos que sufren, los vecinos de Moreno cortaron la Ruta 25, en su cruce con Alfonsina Storni. El pedido es que el municipio permita que un colectivo zonal circule por el interior de los barrios -en especial, el de La Perla- para evitar más asaltos.

Y es que, a sabiendas de la falta de transporte, los ladrones merodean las zonas cercanas a una escuela y atacan a docentes y alumnos, quienes se convirtieron en blanco de sus agresiones. De hecho, amedrentado por la violencia de la que fue víctima en un robo, un docente decidió renunciar a su cargo.

Los vecinos de La Perla pidieron de ese modo seguridad, un reclamo que hasta el momento no ha causado la presencia, y mucho menos resoluciones, de las autoridades municipales de Moreno. Una demanda que a su vez desencadena el pedido de ingreso de la línea de transporte La Perlita, aprobado por el Concejo Deliberante en 2014 pero jamás implementado.

Al respecto, Marcelo, uno de los manifestantes, señaló a Crónica que "ya no sabemos cómo rogarles que hagan entrar el colectivo al barrio. Somos más de mil familias que lo necesitamos porque estamos a la buena de Dios, aislados, tratando de caminar seis cuadras para tomar un colectivo".

A su vez, agregó que "en ese camino, nos roban. Es un abandono total". Los más damnificados son los empleados y docentes de la Escuela N° 81, blanco fácil de los maleantes, quienes no se conforman con apropiarse de sus pertenencias, sino que además los somenten a las más brutales agresiones.

Al respecto, uno de los impulsores de la protesta dejó en claro que en los últimos días "golpearon a un maestro que renunció y hay otros dos que también fueron gravemente heridos. Además balearon la escuela". Ante semejante estado de situación, los manifestantes enfatizaron que "creemos que si el colectivo ingresa se acaban los robos porque es en el trayecto a la parada que suceden. Encima los remises tampoco quieren entrar a nuestro barrio".

Por lo tanto, al no registrarse hasta el momento ninguna respuesta del municipio a las solicitudes vecinales, Marcelo consideró que "nos sentimos discriminados porque esto está cada vez peor y ¿cómo no va entrar un transporte a una zona residencial?. El municipio no nos da respuesta y estamos a la deriva", concluyó el hombre.