Futbolistas solidarios crearon un merendero
Más de 80 chicos concurren al Club Rivadavia de la localidad bonaerense de Chacabuco en busca de comida. "Lo hacemos a pulmón y con nuestro bolsillo", le dijo a Crónica Kevin Inclan, ex jugador e impulsor de la iniciativa.
Jugar en equipo es también inculcarle a los más chicos que tanto la educación como la buena alimentación son elementos transformadores de la enseñanza. Por eso un grupo de futbolistas del Club Rivadavia de la localidad bonaerense de Chacabuco creó un merendero, con el objetivo de colaborar con los pequeños de sectores vulnerables, que concurren a la institución saturados de pasión pero debilitados por el hambre.
"Todo comenzó como una broma en una práctica, cuando le dijimos a un nene que tenía que tomar la sopa para pegarle más fuerte a la pelota. Y él nos explicó que después del entrenamiento, llegaba a su casa, se bañaba y se acostaba a dormir sin comer. La respuesta nos pegó tan fuerte que me llevó a reflexionar", señaló a Crónica Kevin Inclan, ex jugador y responsable del comedor, donde suelen asistir cerca de 80 chicos.
El comentario del menor fue el disparador para emprender un nuevo desafío, que tuvo a Inclan como pionero y a otros cinco compañeros que no dudaron en ayudarlo. Además del presidente del club, Cristian Figueroa, quien le facilitó el espacio para abrir el merendero, primero en el vestuario y luego en la cantina.
"Antes de la inauguración fuimos a un bazar con Nicolás Baigorria, otro jugador de la 4ta categoría, y compramos 30 tazas, cinco platos y una olla grande. También una panadería nos donó facturas y la mujer de uno de los chicos aportó tres tortas. Comenzamos todo a pulmón el 22 de septiembre del año pasado", comentó Inclan, impulsor de la iniciativa.
"En la actualidad, Mariana Bustos, tesorera del club, y Valeria Cataldo, vecina del barrio, se encargan de servir la leche y de preparar todo para que a los nenes no les falte nada", explicó. Y destacó la generosidad de los directivos y algunos jugadores de la Liga chacabuquense: "El presidente, Sergio Palmieri, nos regaló 80 sillas. Mientras que José Bega, de River de Chacabuco, nos dio una mano con el mate cocido y las galletitas".
El merendero está abierto los días lunes, martes, jueves y viernes de 17.30 a 19.30 y se ubica en la cantina del club. "Como lo hacemos con nuestro bolsillo, agradecemos todo tipo de ayuda. Nuestro objetivo es poder terminar la cocina. Nos hace falta el revoque, la instalación de luz y algunos tablones. Necesitamos una mesada y lo que es cerámica nos puede servir", aseguró Inclan, que a través de la cuenta de Facebook "Merendero Rivadavia" espera por corazones solidarios que quieran contactarlo para colaborar con la causa.

