Un atentado suicida cometido por milicianos del Estado Islámico provocó la muerte de 42 personas, entre ellas, mujeres y niños, y heridas a más de 80, cuando explotó una bomba en un centro cultural de la minoría chiíta, que afectó a una mezquita y a las oficinas de una agencia de noticias, la capital de Afganistán, Kabul.

Según detallaron autoridades del Ministerio de Interior, el atacante se hizo "volar por los aires", lo que provocó la muerte de 42 personas. La detonación fue en la primera planta del centro cultural, en momentos en los que se desarrollaba un seminario con la participación de "decenas de personas". }

"Después de la primera explosión se produjeron dos más por bombas caseras colocadas cerca de la entrada principal del edificio", agregaron voceros policiales. De inmediato, llegaron decenas de ambulancias que trasladaron a las víctimas hasta hospitales de la zona. Poco después, el grupo terrorista se adjudicó el ataque, mientras que el presidente afgano, Ashraf Ghani, calificó a lo sucedido como "un crimen contra la humanidad".