En Alaska, Estados Unidos, la Justicia acusó a Stephany LaFountain, de 23 años por la muerte de sus dos hijas, una de ellas por asfixia, y la otra por complicaciones de una anoxia o falta de oxígeno en el cerebro.

El primer crimen fue contra una nena de 4 meses, en 2015, mientras que en noviembre de 2017 asesinó a su hija cuando esta tenía 13 meses.

La mujer fue arrestada por la policía el pasado jueves, después que una investigación y diferentes análisis de su actividad en internet, comprobaran que realizó intensivas búsquedas relacionadas con: "Diferentes formas de asfixiar", "Se puede ver el ahogo en un informe de autopsia", "Mejores formas de sofocar", "Como ahogar a alguien y que no quedan rastros",  "16 pasos para matar a alguien y no ser atrapado", "Como matar personas sin dejar pruebas" y "Cómo cometer el asesinato perfecto"

Según publicó el medio local The Fairbanks Daily News-Miner los informes policiales fueron reveladores y determinaron que la sospechosa buscó esa información en la red, para luego llamar al 911 e informar que su bebé de 13 meses, la cual murió cuatro días después, no reaccionaba.

Esta situación llevó a los investigadores a corroborar los hechos sucedidos durante la muerte de la primera hija ya que esta presentaba similitudes con el último caso, aunque en aquel entonces nadie sospechaba lo peor.

De esta manera, y por ambos crímenes, LaFountain quedó acusada por "homicidio de primer y segundo grado". Su caso finalmente se resolverá en la corte el próximo 5 de septiembre cuando se presente una vez más ante la Justicia.

Por último, autopsias e informes médicos, advirtieron que las menores no padecían problemas de salud, ni anomalías genéticas compatibles con su deceso.