Un edificio de Miami Beach que estaba a punto de ser demolido, se adelantó a las intenciones de los ingenieros y se desplomó, provocando una enorme nube de humo. Uno de los operarios encargados de la maniobra sufrió heridas de gravedad y debió ser hospitalizado.

Todo estaba preparado en la mañana del lunes para hacer colapsar el edificio Marlborough House, ubicado frente al mar.

El equipo de trabajadores ultimaba los detalles para que la gigantesca mole desapareciera, pero algo no salió como se esperaba. La torre de 13 pisos, construida en 1963, se precipitó, de manera imprevista, y originó una nube de humo que salió despedida e hizo entrar en pánico a todas las personas que participaban de la tarea o que simplemente querían observar cómo se esfumaba la construcción. Todos buscaron un refugio para salvar sus vidas.

Sin embargo, una persona no logró guarecerse a tiempo. "Es un obrero de la construcción que estaba en el proceso de demoler el edificio y algo salió terriblemente mal", comentó Dan Gelber, alcalde de Miami Beach.

Se trata de Samuel Landis, de 46 años, quien, según precisó el jefe del Departamento de Bomberos, Virgil Fernández, fue hallado "en medio de la calle con heridas graves", por lo que fue trasladado a un hospital de la zona.

De inmediato, los bomberos realizaron un operativo con perros entrenados para confirmar si había más personas bajo los escombros, pero, poco después, ratificaron que el incidente no había ocasionado más víctimas.

Polémica

Las autoridades de la ciudad de Miami Beach emitieron un comunicado en el que detallaron que la compañía encargada de los trabajos tenía permiso de demolición, pero no podía usar explosivos. "La ciudad no puede emitir permisos de implosión", dijo Ana Salgueiro, directora de Construcciones de Miami Beach.

Por lo tanto, el próximo paso será determinar si los responsables de hacer colapsar la torre respetaron la autorización que habían recibido o si utilizaron material prohibido.