Un sacerdote católico ha desaparecido en Bangladesh, anunció la policía este miércoles, suscitando preocupación en la víspera de la visita del papa Francisco a este país del sudeste asiático. 

Las fuerzas del orden lanzaron una importante operación para encontrar a Walter William Rosario, de 40 años, que se teme haya sido secuestrado. 

"Está desaparecido desde el lunes por la noche. Su teléfono móvil está apagado", declaró a la AFP Biplob Bijoy Talukder, jefe de la policía local.
 
Las autoridades no descartan que el cura haya sido capturado por extremistas islamistas. El año pasado, sin embargo, otro sacerdote fue secuestrado por delincuentes comunes que buscaban obtener un rescate y socorrido por la policía.
 
El padre Rosario, que dirige una escuela católica en el distrito de Natore (oeste), oficia cerca de su localidad de origen, donde presuntos yihadistas mataron el año pasado a un tendero cristiano con arma blanca.
 
Bangladés ha registrado en los últimos años un recrudecimiento de los ataques yihadistas. Pero la represión del gobierno, tras un atentado en una cafetería de Daca en 2016, parece haber debilitado a estos movimientos.
 
El obispo de la vecina ciudad de Rajshahi, Gerves Rosario, cree que el religioso ha sido secuestrado y habla de la gran preocupación de su comunidad. 

"Estaba organizando el viaje de unos 300 católicos a Daca para ver al papa y asistir a la santa misa. Pero su desaparición aguó la fiesta. Ahora ya no quieren ir a Daca", dijo. 

Francisco llegará el jueves a Bangladesh para el primer viaje de un papa a este país desde 1986. 
Su visita está dominada por la crisis humanitaria de los rohinyás de Birmania, más de 620.000 de los cuales se refugiaron en el vecino Bangladés desde finales de agosto para huir de la violencia que la ONU calificó de "limpieza étnica"

Al acercarse su visita, las autoridades bangladesíes reforzaron la seguridad en la capital, Daca, donde el pontífice celebrará una misa al aire libre. Fuerzas del orden patrullan también en torno a los lugares que visitará. 

Los cristianos representan menos del 0,5% de los 160 millones de habitantes de Bangladés, un país donde el 90% de la población es musulmana.