GUERRA COMERCIAL

Donald Trump extendió por otros 90 días la tregua arancelaria con China

El mandatario estadounidense decidió prolongar el acuerdo con el gigante asiático. La medida fue anunciada a pocas horas de que los aranceles sobre los productos chinos vuelvan a tasas de tres dígitos. Los detalles, en la nota.

La guerra comercial entre entre Pekín y Washington sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que prolongó 90 días la tregua arancelaria sobre los productos del gigante asiático

El líder republicano informó la medida a través de su red social Truth Social, donde comunicó que firmó “un decreto que extenderá la suspensión arancelaria a China por 90 días más. En ese sentido, destacó que los elementos del acuerdo, que expiraba este martes 12 de agosto, “permanecerán sin cambios”.

De este modo, esta orden impide que los aranceles estadounidense sobre los productos chinos se disparen hasta el 145%, mientras que los aranceles chinos sobre los productos estadounidenses iban a alcanzar el 125%, tasas que habrían dado lugar a un virtual embargo comercial.

 

Donald Trump firmó un decreto que prolonga por 90 días la tregua arancelaria con China (Imagen EFE).
Donald Trump firmó un decreto que prolonga por 90 días la tregua arancelaria con China (Imagen EFE).

En mayo, tras semanas de escalada arancelaria, ambas partes acordaron en Ginebra una reducción de los gravámenes: Washington los bajó al 30 % y Pekín al 10 %. Además, pactaron una tregua de 90 días, que concluía este 12 de agosto.

La nueva prórroga de los aranceles fue tomada luego la última ronda de negociaciones entre Estados Unidos y China que se llevó a cabo en Estocolmo (Suecia), a finales de julio, desde donde expresaron la voluntad de extender el plazo en las negociaciones.

Previamente los representantes habían mantenido una reunión en junio en Ginebra e incluso hubo una llamada entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping. Los negociadores de ambos países se citaron en julio en Londres y, en la capital británica, China aprobó la exportación de tierras raras a Estados Unidos, que canceló por su parte “medidas restrictivas” sobre Beijing como los controles a la exportación de chips.

Por último, Trump instó el pasado domingo al país asiático a que cuadruplique sus compras de soja al país norteamericano. Además, entró en escena una hipotética sanción a Beijing por importar petróleo de Rusia ante la negativa del Kremlin a detener la guerra en Ucrania. En tanto, la administración de Xi Jinping defiende su derecho a mantener relaciones normales con el resto de sus socios comerciales y se opone a la presión de Trump, quien durante esta semana mantendrá una histórica reunión con Putin en Alaska.

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