A primeras horas de este miércoles, el ex presidente de Perú Alan García se disparó en la cabeza en su casa de Miraflores y está internado en gravísimo estado.

El hecho ocurrió en momentos en que la Diviac (Policía de la División de Investigaciones de Alta Complejidad) y un fiscal se hicieron presentes en la vivienda con una orden de detención preliminar por 10 días en contra del ex mandatario.

Indicaron que a las 6:25 de la mañana, aproximadamente, se apersonó un comando policial con un pedido de allanamiento a su domicilio. Luego el equipo escolta le pidió al ex presidente que se retire del domicilio porque había una orden de detención en su contra. Ante esto, García se comunicó con sus abogados y luego se escuchó un disparo.

Alan García fue internado en grave estado en el hospital Casimiro Ulloa y fue sometido a una intervención quirúrgica, según informa medio peruano El Comercio.

Erasmo Reyna, abogado de García, confirmó a medios que el ex presidente se disparó y dijo que su situación era delicada. "Rogamos a Dios que le de la fortaleza", expresó, sin dar más detalles.

Por su parte, la ministra de Salud, Zulema Tomas, informó que el ex mandatario se hallaba en una "situación muy grave", ya que sufrió tres paros cardiorrespiratorios en el hospital donde se lo estaba operando.

Implicado

La justicia peruana había ordenado la detención preliminar por 10 días del ex presidente por la presunta comisión de delitos de lavado de activos, tráfico de influencias y colusión en el marco del caso Odebrecht.

La decisión judicial fue autorizada a pedido del fiscal del equipo especial Lava Jato, José Domingo Pérez, quien investiga a García por presuntos aportes de la constructora brasileña Odebrecht a su campaña presidencial del 2006.

Junto a García, también se ordenó la detención de Luis Nava, secretario presidencial bajo el gobierno del líder del partido aprista, y Miguel Atala, ambos estrechos colaboradores del ex presidente y señalados como sus testaferros.

La situación legal de García se complicó después de que el pasado domingo se difundiera que Odebrecht, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con la Justicia peruana, revelara que Nava, y su hijo José Antonio Nava, recibieron 4 millones de dólares de la empresa para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima. 

El Poder Judicial ya había dictado 18 meses de impedimento de salida del país contra el ex mandatario en noviembre del año pasado. 

Luego de conocer dicha resolución, el dos veces jefe del Estado (1985-1990 y 2006-2011) solicitó asilo diplomático en la embajada de Uruguay, beneficio que le fue rechazado por el gobierno de dicho país en diciembre del 2018.

La medida de detención preliminar tiene como objetivo reunir elementos que sirvan como prueba para las pesquisas que efectúa el Ministerio Público.