Momentos después de comenzado el combate, celebrado en la ciudad de Pekín, el tailandés Singdam Kiatmuu9 recibió una patada giratoria en el rostro de Tie Yinghua que le hizo perder la consciencia instantáneamente.

Un minuto antes de finalizar el primer asalto, Yinghua aplicó el golpe que terminó con el combate, que duró tan solo dos minutos.

Mientras el árbitro asistía al tailandés, Yinghua festejaba. No obstante, cuando advirtió el estado en el que se encontraba su contrincante, se acercó para ayudarlo a levantarse.