Estados Unidos se comprometió hoy a revisar nuevamente los documentos de la investigación sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 que pudieran ser desclasificados y así satisfacer un pedido de familiares de las víctimas, que culpan al presidente Joe Biden de no cumplir sus promesas de transparencia en el caso.

En un documento enviado a los jueces de Nueva York, el FBI explicó que había "decidido reexaminar" una petición para retener ciertos documentos sensibles con el fin de "identificar qué información adicional sería apropiado hacer pública".

La policía federal añadió que "hará pública esta información de forma progresiva y lo más rápidamente posible".



El compromiso del FBI forma parte de una batalla legal de las familias de las víctimas contra Arabia Saudita y otros países a los que acusan de complicidad en el ataque, desde lo cuales los gobiernos estadounidenses han invocado el secreto de Estado para retener determinados documentos.

Biden dijo poco después en un comunicado que "acogía con satisfacción" la decisión de revisar la clasificación de ciertos documentos, consignó la agencia de noticias AFP.
Otra dramática postal del atentado del 11 de septiembre de 2001.


"Como prometí durante mi campaña, mi administración se compromete a garantizar el mayor grado legal de transparencia y a respetar las rigurosas normas promulgadas (durante el mandato del demócrata Barack Obama) sobre la invocación del secreto de Estado", amplió.



Este anuncio se produce a falta de un mes de la conmemoración del 20º aniversario de los atentados contra las torres gemelas del World Trade Center y el Pentágono.

Entre los actos h abrá una ceremonia en Nueva York a la que asistirá el mandatario demócrata.

A finales de la semana pasada, las familias de las víctimas, los supervivientes y y los miembros de los equipos de rescate publicaron una carta en la que advertían que Biden no sería "bienvenido" a la ceremonia si no "cumplía su promesa".

La carta pide la publicación de todos los documentos que, según los firmantes, demuestran la participación saudita en los atentados y fue firmada por unas 1.700 personas.