MONSTRUO

Historias del crimen: ¿Quién fue Anna Marie Hahn, la despiadada asesina de ancianos?

Se trató de una criminal de origen germano-amercicana quien, tras matar a varios hombres y mujeres de avanzada edad, fue detenida, juzgada y culpada por los hechos que la llevaron a morir en la silla eléctrica.

La "Gran Depresión" de 1929 ocupó todos los titulares en los medios de los Estados Unidos por el fuerte impacto que tuvo sobre la economía, aunque otras noticias fueron ganando lugar en las portadas, entre ellas, la de una asesina serial que causó conmoción en el estado de Ohio.

Se trató de Anna Marie Hahn, una criminal de origen germano-americana que se convirtió en la primera mujer ejecutada en la silla eléctrica en aquel estado norteamericano.

La historia de esta mujer indica que nació bajo el nombre de Anna Marie Filser en julio de 1906 en la ciudad alemana de Fusse, y creció en una numerosa familia dedicada a actividades rurales. De joven se casó con un médico austríaco y tuvo un hijo a quien llamó Oskar, pero un escándalo familiar hizo que la joven fuera enviada a los Estados Unidos en 1929, mientras que el hijo permaneció en Baviera con los abuelos.

Anna se fue a vivir a Cincinnati junto a familiares y fue allí donde conoció al inmigrante alemán Philip Hahn, con quien se casó en 1930. Anna Marie y su esposo retornaron entonces a Alemania para buscar a Oskar y los tres se transformaron en una familia bien constituida.

Las primeras víctimas de Anna Marie Hahn

Cuando todo parecía ir por los caminos normales de la vida, esta mujer comenzó a envenenar y robar a hombres y mujeres ancianos de la comunidad alemana de Cincinnati, para así poder pagar su vicio del juego.

Los indicios de los historiadores policiales estadounidenses indican que Ernst Kohler, quien murió en mayo de 1933, probablemente fue su primera víctima, ya que la asesina había hecho amistad con el anciano poco antes de su muerte, quien por testamento le dejó su casa.

 Los medios locales reflejaron los casos en aquel entonces (Archivo).
 Los medios locales reflejaron los casos en aquel entonces (Archivo).

En tanto, Albert Parker (72), también murió poco después que la mujer comenzó a cuidar de él y antes de morir, el hombre firmó una IOU (contrato informal de deuda usado en los países anglófonos) por valor de 1000 dólares, suma que había recibido en calidad de préstamo, pero después de la muerte del hombre, el documento desapareció.

Otra de las víctimas de esta criminal fue Jacob Wagner (78) quien pereció en junio de 1937, dejando en efectivo 17.000 dólares a su "sobrina" Hahn. Luego la mujer comenzó a cuidar a un señor de 67 años llamado George Gsellman, también de Cincinnati, y por su servicio antes del fallecimiento en julio de 1937, la mujer recibió 15.000 dólares.

Detención y final de la asesina

La última víctima de Anna fue Georg Obendoerfer en agosto de ese año, después de viajar hasta Colorado Springs junto a Hahn y su hijo. La policía dijo que la víctima "murió rápidamente en agonía, aunque cuando fue preguntada, Mrs. Hahn aseguró que no conocía al hombre". Pero su hijo dijo, durante un interrogatorio, que el hombre, su madre, y él mismo, viajaban para Colorado desde Cincinnati, y que durante el viaje, el hombre comenzó a sentirse enfermo.

Por tal motivo, la autopsia reveló altos niveles de arsénico en el cuerpo de Obendoerfer, lo que aumentó las sospechas de la policía, en tanto, exhumaciones posteriores de los cuerpos de sus antiguos patronos, mostraron que todos ellos habían sido envenenados.

Tras una exhaustiva investigación, la mujer fue detenida y enviada a juicio, que duró cerca de un mes, y en el cual fue condenada en noviembre de 1937, y sentenciada en Ohio a morir en la silla eléctrica, siendo así la primera mujer ejecutada en ese estado, hecho que ocurrió el 7 de diciembre de 1938.

POR G.A.

 

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