Historias del crimen: ¿Quién fue Linda Hazzard, la "osteópata asesina"?
Historiadores estadounidenses llamaron a Linda Hazzard como “la osteópata asesina” por la particular utilización de métodos y medicamentos con lo cuales se deshacía de sus víctimas.
No todos los asesinos seriales suelen utilizar los mismos métodos o tienen los mismos objetivos, de hecho, algunos utilizaron sus conocimientos de medicinas para cometer sus actos cruentos.
Tal fue el caso de Linda Hazzard la denominada "osteópata asesina" y quien dejó un número desconocido de víctimas bajo sus manos, por la extraña utilización de métodos y medicamentos para curarse.
Nacida en diciembre de 1867 en la localidad estadounidense de Carver County, de joven tuvo pasión por la medicina y formas de curar, por eso, en 1908 publicó un libro llamado "El ayuno para la curación de la enfermedad", en el que proponía el ayuno como curación para todas las dolencias.
Su pasión por esta práctica creció tanto que estableció una clínica en el estado de Washington, con el nombre de "Wilderness Heights". En ella, los pacientes ingresaban para someterse a ayuno durante días, semanas o meses, con una dieta exclusiva de sopa de tomate y espárragos, pero por lo menos 15 personas murieron bajo su cuidado al intentar seguir su estricto ayuno.
En 1913 fue condenada por homicidio por la muerte de Claire Williamson, de 33 años, fallecida por inanición tras tres meses de tratamiento, con un peso de menos de 23 kilos. La hermana de Williamson, Dorothea, también estaba internada en la clínica, y solo se salvó porque un pariente se la llevó de allí, ya que estaba demasiado débil para hacerlo por sus propios medios, ya que pesaba menos de 35 kilos.
Durante el juicio se demostró que la asesina había manipulado el testamento de su víctima para quedarse con su dinero, y la sobreviviente testificó en contra de Hazzard por lo que fue sentenciada a entre 2 y 20 años en prisión y fue encarcelada en la penitenciaría estatal de Washington, sin embargo, en diciembre de 1915, fue liberada tras solo dos años de prisión.
En 1920, retornó a Washington y abrió un nuevo sanatorio, esta vez conocido como "escuela de salud", ya que su licencia como médica le había sido revocada. Siguió supervisando ayunos hasta que el sanatorio se incendió en 1935 y no se volvió a reconstruir.
Hubo más muertes, pero no se la volvió a juzgar y al final de su vida enfermó de neumonía, en lugar de tomar un tratamiento adecuado, usó la misma medicina que hizo morir a sus víctimas, el ayuno. Tras 27 días tomando solo dos vasos al día de sopa de tomate aguada, con la agravante de su enfermedad, la doctora Hazzard murió en junio de 1938.
POR G.A.

