La ex Unión Soviética ha tenido en su período de duración una rica historia de situaciones políticas, participaciones en conflictos bélicos y hasta participaciones deportivas que dejaron la huella de la duda, pero además de todos estos condimentos, también tuvo sus personajes escalofriantes que causaron el terror en aquella nación.

Uno de ellos fue Sergei Vasilievich Ryakhovsky, el llamado "Destripador de Balashikha" o "Hipopótamo", quien fue un violador y asesino en serie que se le adjudica la muerte de al menos 19 personas en el período comprendido entre 1988 y 1993, y cuyas víctimas iban desde los 14 a 78 años sin importar el género de las mismas. Aunque hubo otras víctimas que lograron sobrevivir a las embestidas del criminal.

Nacido a finales de diciembre de 1962 en cercanía de la ciudad de Moscú, poco se sabe de su infancia y adolescencia, de hecho, sus primeros datos indican que a sus 20 años declaró tener deseos "de intimar con una mujer" aunque lo intentara a la fuerza, con lo cual varias ancianas de la zona de Golyanovo estaban "en la mira" del abusador, sin embargo, terminó cuatro años en la cárcel por diversos actos de vandalismo.

En 1988 comenzó la cadena de crímenes de Ryakhovsky, cuando mató a un hombre bisexual en la zona de Bitsa, aunque no fue el único, ya que en ese mismo año, mató a otros tres sujetos por ser homosexuales en el parque Izmailovski, porque según el criminal, su misión era "limpiar a la sociedad de gays y prostitutas".

Sergei Ryakhovsky: modus operandi

En tanto, el modus operandi del asesino soviético era apuñalar (cuchillo, martillo o destornillador) o estrangular con una cuerda o con sus manos a la víctima, luego mutilaba los cuerpos en la zona genital y finalmente, gran parte de los muertos eran violados por este sujeto.

Con el paso del tiempo, los crímenes se iban incrementando en la capital moscovita y la policía casi no tenía pistas de quien podía estar detrás de los aberrantes episodios, mientras tanto, ya en 1993 Ryakhovsky le cortó la cabeza a un hombre de 78 años, escondió el cuerpo y al día siguiente, le cortó una pierna. Una semana más tarde, destripó a una mujer de 65 años y abandonó el cuerpo en una zona rural.

Su modus operandi era siempre el mismo (Captura de TV).

Una de sus últimas víctimas fue un joven de 16 años, a quién ahorcó con una soga, destripó, decapitó con un cuchillo de caza y abusó del cadáver. En marzo de ese año, el asesino hizo lo propio con una mujer de 55 años con el agregado de que al cadáver le prendió varios petardos para desfigurarlo, situación que no logró realizar del todo.

Cabe destacar, que el apodo de "Hipopótamo" impuesto al criminal tiene que ver con el ancho cuello que tenía, seriedad en el rostro, sus casi 2 metros de altura y su peso de 130 kilos, lo cual lo transformó en una poderosa arma física.

Detención y juicio

En abril de 1993 y durante una inspección que la policía realizó en la zona de las muertes, los investigadores encontraron una cuerda fijada al techo dentro de una choza precaria que en ese momento estaba deshabitada. Pensando en que allí podría vivir el criminal, la policía preparó una trampa y cuando Ryakhovsky llegó al lugar fue detenido por los agentes son oponer resistencia.

Ya detenido en una comisaría local, el "hipopótamo" ayudó en la investigación indicando el sitio donde estaban algunos cadáveres y la forma en que los mató. Además, sostuvo que la mayoría (menos el de los tres homosexuales muertos en un parque soviético) de los crímenes no estaban planeados, sino que fueron espontáneos y llevados a cabo por la emoción en sí.

En tanto, el sujeto fue sometido a diversas pericias psiquiátricas, las cuales fueron llevadas adelante por expertos del Instituto Serbsky de la ciudad de Moscú e indicaron que los actos necrofílicos del matador se debían a una avería en su sistema nervioso central. A pesar de esto, el criminal se declaró como sano, responsable de sus actos y preparado para afrontar el juicio por las diversas muertes.

Si bien en un principio se mostró cooperador para relatar los hechos, en el juicio todo cambió y se volvió un personaje más molesto, negando los episodios y exigiendo su liberación. En julio de 1995, el asesino fue condenado a muerte por un pelotón de fusilamiento, sin embargo, en aquella época, Rusia impuso una moratoria en las ejecuciones y la sentencia se cambió por la de cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad en la localidad de Solikamsk, donde murió en 2005 a causa de la tuberculosis.

POR G.A.